La fiscal Beatrice Pilloud ha indicado que el incendio que devastó un bar en la estación de esquí suiza de Crans Montana en Nochevieja podría haber sido causado por luces de bengala colocadas en botellas de champán. Este siniestro dejó al menos 40 muertos y 119 heridos, varios de ellos de nacionalidad italiana.
Pilloud explicó que los elementos pirotécnicos se acercaron demasiado al techo del local, lo que provocó que este se incendiara de manera rápida y generalizada. La fiscal general del cantón de Valais, al que pertenece Crans Montana, ofreció detalles en una rueda de prensa sobre la investigación en curso.
La fiscalía está analizando vídeos grabados por testigos y recogiendo testimonios de supervivientes, así como las declaraciones de los dos responsables del establecimiento. Estos últimos proporcionaron información sobre la configuración interior del bar y los trabajos realizados en el local, aunque no se especificó su capacidad. Pilloud advirtió que será complicado determinar el número exacto de personas presentes en el momento del incendio, dado que un bar es un lugar de constante afluencia.
Los gerentes del bar han sido citados como testigos en la investigación, y su estatus podría cambiar dependiendo de los hallazgos. La fiscal también destacó que el material del techo, hecho de espuma acústica, es altamente inflamable, lo que contribuyó a la rápida propagación de las llamas. Se investigará si este material cumplía con las normativas vigentes.
Por último, el comandante de la Policía del cantón de Valais, Frederic Gisler, corrigió la cifra de heridos, confirmando que son 119 y no 115 como se había informado anteriormente.
