Las personas negras y los jóvenes son las principales víctimas de la letalidad policial en Brasil, según un informe de la Red de Observatorios de la Seguridad, que indica que el 86,3 % de las muertes en operaciones policiales en 2025 correspondieron a esta población.
El estudio, titulado ‘Piel Objetivo: entre Racismo y Letalidad’, elaborado por el Centro de Estudios de Seguridad y Ciudadanía (CESeC), analizó datos de nueve de los 27 estados brasileños, incluyendo Río de Janeiro y São Paulo. La investigación reveló que la población afrobrasileña tiene, en promedio, cuatro veces más probabilidades de morir a manos de agentes de seguridad que la población blanca.
En total, esos nueve estados registraron 4,330 muertes derivadas de intervenciones policiales en 2025, lo que representa un aumento del 6,4 % en comparación con las 4,068 muertes contabilizadas en 2024. De estas, 3,104 víctimas eran negras, lo que confirma la tendencia alarmante en el país.
El informe también destaca que la letalidad policial afecta principalmente a los jóvenes, con un 64,8 % de las víctimas, es decir, 2,804 personas, que tenían hasta 29 años de edad, incluyendo 310 niños y adolescentes.
Los autores del estudio subrayan que el perfil de las víctimas -hombres, jóvenes y negros- se mantiene constante, a pesar de los cambios en la dinámica de la violencia en Brasil. La investigación revela que, en promedio, una persona negra tiene cuatro veces más probabilidades de morir en una acción policial que una blanca.
Esta disparidad se acentúa en algunos estados, como Pernambuco, donde el riesgo es once veces mayor, y en Río de Janeiro, donde asciende a seis veces.
El estudio atribuye parte de esta situación a la expansión de organizaciones criminales hacia el norte y nordeste del país, pero enfatiza que el racismo sigue siendo un factor estructural fundamental para entender el perfil de las víctimas de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad.

