La inflación en República Dominicana ha incrementado la desigualdad social, encareciendo el costo de la canasta familiar. Según el Banco Central, la canasta promedio nacional pasó de RD$34,348 hace cinco años a RD$48,786 en marzo de 2026, lo que representa un aumento acumulado del 42%. Este fenómeno no es nuevo, ya que la guerra en Medio Oriente ha agravado una tendencia inflacionaria que se venía desarrollando desde años atrás.
Las canastas familiares varían según el nivel de ingreso. Los hogares del quintil 1, el 20% más pobre, solo pueden acceder a una canasta promedio de RD$28,271.51 mensuales, mientras que en el quintil 5, el 20% más rico, esta supera los RD$77,000, casi triplicando el consumo del primer grupo. Esto evidencia las profundas desigualdades sociales, donde el acceso a alimentos y servicios esenciales depende de la capacidad de compra en el mercado.
La inflación afecta más a los sectores de menores ingresos. Durante el período inflacionario, el costo de la vida aumentó un 47% para los hogares más empobrecidos, en comparación con un 37% para los de mayores ingresos. Esto se debe a que los alimentos, que son los más impactados por la inflación, representan entre el 40% y 50% del presupuesto de los hogares en pobreza, mientras que en los hogares más ricos, este gasto apenas alcanza el 20%.
La clasificación de canastas en quintiles del Banco Central ofrece una visión parcial de la desigualdad, ya que mezcla hogares de diferentes realidades económicas. En el quintil 5 se incluyen tanto a hogares de clase media como a grandes empresarios, lo que diluye la concentración de ingresos en la cúspide. Asimismo, en el quintil 1 se agrupan hogares con distintos niveles de precariedad, incluyendo aquellos cuyos ingresos no alcanzan el costo promedio de la canasta asignada.
Impacto en el salario real
La inflación ha erosionado el salario real de la población, que depende de la venta de su fuerza de trabajo para acceder a una vida digna. Entre 2019 y 2025, los salarios promedios mensuales aumentaron un 31%, pero este incremento es inferior al crecimiento de los precios. En 2026, el salario real promedio se estima en RD$22,900, lo que significa que una persona que ganaba RD$31,250 en 2019 necesitaría hoy al menos RD$39,500 para mantener su nivel de consumo.
Para lograr movilidad social, las familias deberían avanzar desde el quintil 1 hasta el quintil 5. Sin embargo, el salario promedio actual solo permite acceder a la canasta del quintil 1, cubriendo el 82% de la canasta del quintil 2 y el 70% de la del quintil 3. Esto indica que, para alcanzar la canasta promedio del quintil 3, el salario promedio nacional debería aumentar en RD$13,270, lo que representa un 44% de incremento.
El ingreso promedio es un estimador poco representativo en un país con grandes desigualdades, donde las brechas salariales son amplias. Los altos ingresos de una minoría elevan artificialmente la media, alejándola de la realidad de la mayoría de la población trabajadora. En la próxima entrega se profundizará en el tema de los salarios mínimos, que es lo que percibe la mayoría de la clase trabajadora del país.

