El Gobierno ha anunciado más de RD$271 millones en parques industriales y US$3,000 millones en Cabo Rojo, mientras que la mayoría de los proyectos de la Estrategia Fronteriza aún están pendientes. La necesidad de transformar la producción agropecuaria y crear incentivos fiscales reales es urgente para la región sur del país.
Un ciudadano destacado del Sur ha expresado que «llegó la hora de industrializar la producción agropecuaria en el Sur», reflejando un reclamo histórico de una zona que contribuye con casi el 15% del Producto Interno Bruto, pero que continúa estancada entre promesas y proyectos inconclusos.
Las inversiones en turismo, energía y minería podrían ser la clave para lograr esa industrialización. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿qué se ha realizado hasta el momento?
La ruta formal hacia la industrialización comenzó en diciembre de 2021 cuando el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) convocó a los Consejos Provinciales de Desarrollo de las siete provincias de la zona fronteriza para formular la Estrategia de Desarrollo de la Zona Fronteriza. En ese contexto, se firmó la Alianza para el Desarrollo de la Zona Fronteriza y se definieron los ejes económicos prioritarios.
En Pedernales, se priorizaron cinco ejes: turismo sostenible, consolidación e industrialización agrícola, comercio binacional, pesca y fortalecimiento de las Mipymes de servicios. Sin embargo, la inquietud en la región es clara: ¿dónde están esos proyectos?
Según datos de instituciones estatales, la industrialización se gestiona a través de Proindustria, que ejecuta proyectos de expansión de infraestructura industrial en el Sur por más de RD$133.8 millones, una cifra que resulta insuficiente para la magnitud de la región.
Además, se han destinado RD$271 millones para la ampliación de parques industriales en lugares estratégicos como San Cristóbal y San Juan de la Maguana, donde se han inaugurado cinco nuevas naves con la proyección de generar más de 1,200 empleos directos.
En el ámbito agroindustrial, los planes junto a la FAO incluyen US$18.9 millones dentro de un fondo global de US$35.6 millones para infraestructura agroindustrial, mientras que el Plan San Juan 2050 busca transformar el agro tradicional en un ecosistema tecnificado.
La región sur, que concentra entre 14.5% y 14.9% de la producción nacional, tiene el potencial de aumentar su aporte mediante la agroindustria. Ante la situación actual, se propone una acción política conjunta, destacando que no es un asunto partidario, sino una cuestión de supervivencia productiva para el Sur Profundo.

