El primer ministro canadiense, Mark Carney, informó que un incendio en la base de Wainwright, en la provincia de Alberta, ha causado la muerte de cuatro militares y ha dejado a otros 19 en estado crítico. El fuego avanzó casi un kilómetro en menos de un minuto, lo que sorprendió a los soldados que realizaban un ejercicio con fuego real. Actualmente, 50 investigadores están trabajando para determinar las causas de esta tragedia.
Durante su intervención en la Cámara de los Comunes del Parlamento canadiense, Carney explicó que el incendio fue impulsado por «vientos feroces» que facilitaron su rápida propagación. La causa original del incendio aún se desconoce, según el primer ministro.
El Servicio Nacional de Investigación de las Fuerzas Canadienses está liderando una investigación exhaustiva, con el apoyo de la Real Policía Montada de Canadá (RCMP). En total, 50 investigadores se encuentran en el lugar para esclarecer lo sucedido.
El trágico incidente ocurrió el sábado, cuando las llamas alcanzaron en cuestión de segundos a miembros del tercer batallón de la Princess Patricia’s Canadian Light Infantry y reservistas, resultando en la muerte de cuatro soldados y 39 heridos. Este evento es considerado el más grave que han sufrido las Fuerzas Armadas canadienses en su territorio desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades informaron que 19 de los heridos permanecen en estado crítico, y Carney indicó que varios militares «siguen luchando por sus vidas». Además, mencionó que la recuperación de otros heridos será un proceso largo.
Los soldados estaban participando en ejercicios para integrarse en la Fuerza de Tarea de Respuesta Global de Canadá, que está preparada para desplegarse rápidamente en el extranjero, así como para una misión en Letonia dentro de la operación Reassurance, donde Canadá lidera fuerzas de la OTAN.

