La Administración del presidente Donald Trump ha decidido retomar su plan para convertir un almacén en Nueva Jersey, adquirido por 129,3 millones de dólares, en un centro de detención con capacidad para hasta 1,500 inmigrantes, según un recurso presentado ante una corte de ese estado. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó el viernes que continuará adelante con el proyecto en el municipio de Roxbury.
El documento judicial revela que el 29 de junio la agencia había comunicado su decisión de abandonar el plan, pero el 8 de julio funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicaron que, tras una reconsideración, tenían la intención de seguir evaluando la remodelación del almacén para su uso como centro de detención.
Según el documento, las deliberaciones de la agencia siguen en curso, a pesar de que el New York Times había reportado que el ICE había decidido no continuar con la creación de nuevos centros de detención como parte de su política de detención y deportación. La agencia había considerado vender siete almacenes, incluido el de Roxbury, por más de 700 millones de dólares.
El estado de Nueva Jersey y el municipio de Roxbury demandaron a ICE en abril, argumentando que la agencia incumplió leyes federales que exigen consultar con autoridades estatales y locales, así como realizar una evaluación exhaustiva del impacto ambiental y sobre los recursos de la zona. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, había calificado como una «gran victoria» la decisión inicial de no continuar con el plan.
Tras el anuncio del ICE de retomar el proyecto, Sherrill afirmó que la instalación «no seguirá adelante ahora debido a la demanda», independientemente de los documentos judiciales contradictorios presentados por la Administración Trump.
Actualmente, el ICE ya opera un centro de detención en la ciudad de Elizabeth y Delaney Hall en Newark, que es la mayor instalación de este tipo en el este del país. Recientemente, varios inmigrantes recluidos allí realizaron una huelga de hambre para denunciar las condiciones de confinamiento y el trato recibido, lo que llevó al traslado de muchos a otros centros.
La semana pasada, el ICE anunció que añadirá 100 camas al único centro de detención que opera en el estado de New York, ubicado en Buffalo, que tiene capacidad para 650 personas, aunque no ha especificado el tipo de estructura que se utilizará.
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