El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha modificado sus estándares para los centros de detención migratoria tras la presión de la empresa GEO Group, que gestiona varios de estos centros. La modificación busca beneficiar la posición legal de GEO Group en litigios laborales, según informó este lunes The Washington Post.
GEO Group solicitó que se eliminaran referencias a leyes estatales y locales en la regulación de los centros, así como ajustes en el lenguaje relacionado con el estatus laboral de las personas detenidas. ICE ha incorporado algunas de estas propuestas en la versión revisada de los estándares.
Cambios en las regulaciones
El nuevo documento establece que las personas detenidas «no son empleados» y, por lo tanto, no tienen derecho a salarios ni beneficios bajo leyes laborales. Esto elimina las referencias previas a la obligación de pagar al menos un dólar diario por trabajos realizados dentro de los centros.
GEO Group enfrenta litigios en varios estados por presuntas violaciones de leyes de salario mínimo, ya que paga a algunos detenidos un dólar al día por sus labores. La compañía argumenta que se trata de trabajo voluntario y que opera bajo directrices del Gobierno federal.
La revisión de normas también pone de manifiesto la influencia de los contratistas privados en el sistema de detención migratoria, donde ICE actúa como regulador y principal cliente. Dos funcionarios de alto rango vinculados a la política migratoria actual, Tom Homan y David Venturella, trabajaron anteriormente para GEO Group, lo que ha suscitado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés por parte de legisladores demócratas.
En los últimos años, el Gobierno ha ampliado significativamente el uso de centros de detención, coincidiendo con un aumento en los arrestos de migrantes y un mayor uso de empresas privadas para administrar estas instalaciones. GEO Group es uno de los mayores operadores privados de centros de detención migratoria en Estados Unidos.
Bajo la administración de Trump, las detenciones de migrantes alcanzaron niveles récord, con más de 73,000 detenidos en enero, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2001. Desde enero de 2025, al menos 51 personas han muerto en custodia de autoridades migratorias.

