Los rebeldes hutíes del Yemen afirmaron este miércoles haber lanzado misiles y drones contra el aeropuerto de Riad, varias bases militares saudíes y el aeropuerto de Adén. Según los insurgentes, los ataques interrumpieron el tráfico aéreo en la capital de Arabia Saudí y causaron bajas entre militares.
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, describió la ofensiva como una «significativa operación militar» ejecutada con misiles balísticos y aeronaves no tripuladas. Aseguró que los proyectiles alcanzaron sus objetivos y provocaron incendios en depósitos de municiones.
Sarea también afirmó que los ataques dejaron decenas de muertos y heridos entre los militares saudíes, aunque estas cifras no han sido confirmadas de forma independiente. Por su parte, la coalición militar liderada por Arabia Saudí aseguró haber interceptado y destruido un misil balístico lanzado hacia el norte de Riad.
El portavoz de la coalición, Turki al Maliki, indicó que las fuerzas aliadas rastreaban la plataforma de lanzamiento para destruirla. Los hutíes también reivindicaron ataques contra el aeropuerto de Abha y la base aérea de Jamis, ambos en territorio saudí.
En Yemen, aseguraron haber alcanzado material militar en la base Badr, situada cerca del aeropuerto de Adén. Sarea sostuvo que el ataque contra esa instalación militar causó muertos y heridos entre oficiales saudíes y advirtió contra el uso del aeropuerto de Adén para operaciones militares.
El Ministerio de Transporte de Yemen confirmó el ataque contra el aeropuerto y denunció daños en la pista y la terminal de pasajeros. Según la institución, el incidente obligó a desviar hacia la ciudad saudí de Yeda un vuelo de la aerolínea Yemenia que procedía de El Cairo.
El organismo calificó el ataque como una agresión contra una instalación civil vital y pidió que el aeropuerto, sus trabajadores y sus pasajeros permanezcan al margen de las operaciones militares. También instó a la comunidad internacional a condenar el incidente.
Los ataques se producen en medio de una nueva escalada del conflicto entre los hutíes y el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudí. La confrontación se ha intensificado en las últimas semanas, después de un período de relativa calma asociado al alto el fuego mediado por Naciones Unidas en 2022.
La reciente fase de hostilidades se reactivó después de que aviones saudíes bombardearan el aeropuerto de Saná, controlado por los hutíes desde 2014, para impedir la llegada de un avión procedente de Irán, país que respalda a los insurgentes. En septiembre, una ofensiva hutí permitió a los rebeldes tomar amplias zonas de la costa yemení del mar Rojo.
El pasado domingo, el Gobierno yemení inició una contraofensiva denominada «Amanecer del Yemen», con el objetivo de recuperar el territorio perdido y avanzar hacia la expulsión de los hutíes de Saná.

