El huracán Isaías, clasificado como categoría 3, comenzó a afectar el sur de Estados Unidos este viernes, poniendo en riesgo a más de 20 millones de personas en varios estados, incluyendo Alabama y Georgia. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) alertó que las condiciones empeoran rápidamente antes de que el ciclón toque tierra por la noche.
La costa noroeste de Florida ya experimenta efectos del huracán, con lluvias y vientos que alcanzan hasta 56 millas por hora (90 kilómetros por hora). El gobernador de Florida, Ron DeSantis, advirtió en una conferencia que se espera «clima horrible» en las próximas 24 a 36 horas.
Isaías se convirtió en un huracán mayor al alcanzar ráfagas de 120 millas por hora (195 kilómetros por hora) y, según el último reporte, se encontraba a 90 millas de Pensacola, la ciudad de Florida que más sufrirá, y a 115 millas (185 kilómetros) al sur-sureste de Mobile, en Alabama.
El gobernador DeSantis también anunció que su gobierno ha declarado emergencia y está preparado para responder al huracán, que se espera que toque tierra durante la noche del viernes o la madrugada del sábado. La respuesta incluye el despliegue de más de 16,000 electricistas y 5,000 efectivos de la Guardia Nacional.
Además, se han movilizado elementos de seguridad pública para prevenir estafas o robos por parte de personas que intenten aprovecharse de la situación. Aunque Florida será el estado más afectado, más de 20 millones de personas en otros estados también están en riesgo, ya que Alabama y Georgia han declarado emergencias.
El NHC también advirtió sobre posibles inundaciones en Misisipi, Carolina del Norte y Carolina del Sur. Este es el primer huracán de la temporada en el océano Atlántico, que ha tenido una actividad inusualmente baja debido al fenómeno de El Niño.
Isaías será el primer huracán en tocar tierra en el continente estadounidense en dos años, lo que resalta la importancia de la preparación y la respuesta ante desastres en la región.

