La convocatoria a una huelga de 24 horas en San Juan, programada para el 27 de abril, refleja una preocupación legítima ante un modelo de desarrollo que pone en peligro un recurso vital: el agua.
Este recurso esencial, cuando se ve amenazado, exige una reacción inmediata de la sociedad.
La minería metálica a gran escala, especialmente la extracción de oro, ha demostrado tener un alto impacto ambiental.
Este proceso no solo implica la remoción de grandes volúmenes de tierra, sino también el uso intensivo de sustancias contaminantes.
Como resultado, se produce la degradación de ecosistemas y la afectación de fuentes hídricas. En San Juan, donde nacen ríos fundamentales para el país, el riesgo trasciende lo local y adquiere una dimensión nacional.
Impacto en la Cordillera Central
La Cordillera Central es el corazón hidrográfico de la República Dominicana. Permitir intervenciones agresivas en esta zona compromete el futuro de millones de dominicanos.
La unidad entre todos los ciudadanos es esencial. Es fundamental entender que esta lucha va más allá de intereses particulares.
Se trata de una causa común que exige cohesión y claridad de propósito.
No es momento de ambigüedades. La evidencia científica y la experiencia internacional son contundentes sobre los riesgos de la minería metálica en zonas sensibles.
Persistir en este camino significa valorar más el oro que el agua.
Apoyo a la huelga
Apoyar la huelga del 27 de abril es respaldar la vida. Es una postura en favor de las generaciones presentes y futuras.
La historia juzgará con severidad a quienes, pudiendo actuar, optaron por el silencio.

