El hospital gazatí Mártires de Al Aqsa, en el centro de la Franja de Gaza, alertó sobre una inminente «catástrofe sanitaria» debido a la crisis eléctrica, tras la avería de un cuarto generador. La administración del centro sanitario emitió un comunicado este domingo, destacando el deterioro de los generadores tras más de tres años de funcionamiento continuo en medio de constantes ataques israelíes y dificultades de suministro.
Más de 72,900 palestinos han perdido la vida desde octubre de 2023 en el enclave. La administración del hospital indicó que los generadores ya no pueden satisfacer las necesidades diarias de los departamentos vitales, a pesar de los esfuerzos técnicos para mantenerlos operativos.
La situación ha llevado al cierre de quirófanos y pone en riesgo el funcionamiento de áreas esenciales como las unidades de diálisis, neonatología, cuidados intensivos y laboratorios médicos. Esto agrava aún más la crisis sanitaria en la región.
Los intentos de reparación por parte de equipos técnicos especializados han sido insuficientes, debido al avanzado deterioro de los generadores y la escasez de repuestos necesarios para su mantenimiento. Esta falta de recursos ha complicado aún más la situación del hospital.
La administración del hospital, que brinda atención a más de medio millón de residentes y desplazados, hizo un llamado urgente a organismos internacionales y organizaciones humanitarias para que intervengan. Solicitan ayuda para facilitar un suministro eléctrico estable y mejorar la infraestructura energética del centro.
El comunicado enfatiza que «el peligro persiste y se agrava a cada hora», advirtiendo que cualquier retraso en la respuesta podría tener consecuencias catastróficas, poniendo en riesgo la vida de cientos de pacientes y exacerbando la crisis humanitaria en Gaza.
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