Los hermanos Cristóbal y Bartolomé Colón fundaron las primeras villas y fortines en la isla Española, desde La Isabela hasta la ‘nueva Isabela’ (actual ciudad de Santo Domingo), estableciendo una cadena de pequeñas fortalezas que facilitaron los ataques militares contra los aborígenes. En estos fortines se levantaron viviendas, originando caseríos de españoles, a menudo compartidos con nativos que colaboraron con los invasores. Este artículo detalla las rutas seguidas por los Colón, los nombres geográficos, las distancias entre las villas, las fechas de fundación y los combates militares, apoyándose en cronistas españoles, historiadores dominicanos y arqueólogos.
Colón realizó cuatro viajes a la isla, y en su primer viaje de 1492, recorrió la costa norte tras tocar las islas de San Salvador y Cuba. En la zona de la actual Cap Haïtien, erigió un fortín llamado La Navidad, donde dejó una guarnición de españoles armados. Sin embargo, esta fortaleza fue destruida por el cacique Caonabo poco después de su establecimiento.
Fundación de La Isabela
Tras su primer viaje, Colón regresó a España para informar a los Reyes Católicos sobre su descubrimiento. En su segundo viaje, partió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493 y un mes después llegó nuevamente a la costa norte de la isla, eligiendo un lugar más seguro para fundar La Isabela, en la desembocadura del río Bajabonico. El 12 de diciembre de 1493, desembarcó con todo lo necesario para establecer la primera villa europea en América.
El 6 de enero de 1494, se celebró la primera misa en La Isabela, marcando el inicio de la vida en esta nueva villa. Desde allí, Colón preparó su primera incursión tierra adentro, enviando una carta a la reina con promesas de oro y otros recursos. En marzo de 1494, salió de La Isabela con sus soldados, siguiendo un sendero indígena conocido por su capitán.
Durante su expedición, Colón y sus hombres cruzaron ríos y montañas, llegando al valle de la Vega Real, donde encontraron una gran población indígena que les ayudó. Establecieron contacto con los nativos, quienes pensaban que los españoles eran seres celestiales. Sin embargo, la relación se tornó tensa, y Colón decidió fundar un segundo fortín llamado Santo Tomás, ubicado cerca de Jánico.
Expansión y conflictos
Colón dejó a su hermano Diego como gobernador interino en La Isabela y continuó sus exploraciones, enfrentándose a la resistencia indígena. En diciembre de 1494, asedió la casa del cacique Guatiguaná, fundando la fortaleza La Magdalena y capturando a cientos de indígenas. Posteriormente, estableció otros fortines, como Esperanza y Santa Catalina, en la región del Cibao.
El 25 de marzo de 1495, se libró la batalla del Santo Cerro, donde la leyenda de la Virgen de las Mercedes comenzó a surgir tras la victoria española. Colón continuó su campaña militar, fundando el fortín Santiago y aumentando la presión sobre los nativos, quienes comenzaron a sentirse derrotados.
En 1498, Bartolomé Colón fundó la ‘nueva Isabela’ en la margen oriental del río Ozama, que más tarde se convertiría en la ciudad de Santo Domingo. Esta nueva villa fue establecida con los españoles que quedaban en la antigua Isabela, que dejó de existir tras la llegada de Colón en su tercer viaje. La ‘nueva Isabela’ se trasladó cuatro años después a la margen occidental del río, donde se consolidó como la primera ciudad europea en América.

