En las últimas semanas, la propagación del hantavirus ha generado preocupación en varios países, incluyendo Chile, donde se han reportado al menos 39 casos y 13 fallecimientos en lo que va del año.
El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente a través de roedores silvestres infectados. Aunque su contagio no es común, puede causar complicaciones graves en el sistema respiratorio y ser mortal si no se recibe atención médica a tiempo.
Formas de contagio y síntomas
El virus se transmite cuando las personas entran en contacto con la orina, saliva o heces de roedores portadores. La forma más común de infección es al inhalar partículas contaminadas que quedan en el aire al limpiar o barrer lugares cerrados donde han estado estos animales, como almacenes y casas abandonadas.
También puede contagiarse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca, nariz u ojos, así como por mordeduras de roedores infectados, aunque este último caso es menos frecuente. Los síntomas iniciales suelen confundirse con los de una gripe común, incluyendo fiebre, dolores musculares y cansancio.
En etapas avanzadas, el hantavirus puede provocar dificultad respiratoria severa debido a la acumulación de líquido en los pulmones. Es importante destacar que, aunque el hantavirus y la leptospirosis pueden presentar síntomas similares al inicio, son enfermedades distintas en su origen y en cómo afectan al organismo.
La leptospirosis es una infección bacteriana causada por la bacteria Leptospira, que se transmite por contacto con agua o superficies contaminadas con orina de animales infectados. A diferencia del hantavirus, la leptospirosis suele aumentar después de lluvias e inundaciones.
Prevención y recomendaciones
Los síntomas de ambas enfermedades pueden comenzar con fiebre y malestar general, pero el hantavirus se distingue por la dificultad respiratoria progresiva, mientras que la leptospirosis puede afectar hígado y riñones. Además, la leptospirosis puede tratarse con antibióticos si se detecta a tiempo, mientras que no existe un tratamiento antiviral específico para el hantavirus.
Los especialistas recomiendan evitar el contacto con roedores, almacenar los alimentos de manera segura y sellar posibles entradas de estos animales en viviendas. También es aconsejable ventilar los espacios cerrados antes de limpiarlos y desinfectar las superficies con productos adecuados.
Las autoridades sanitarias instan a acudir de inmediato a un centro médico ante síntomas sospechosos, especialmente si la persona ha estado en zonas rurales o en lugares donde hay presencia de roedores.
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