Un brote de hantavirus en un crucero ha causado al menos tres muertes y varios enfermos, aunque las autoridades sanitarias internacionales aseguran que el riesgo de propagación masiva es bajo. La directora de preparación para epidemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, destacó que aunque es una enfermedad infecciosa grave, la mayoría de las personas no estarán expuestas a ella.
El hantavirus se transmite al inhalar partículas contaminadas con excrementos, orina o saliva de roedores infectados. Este virus ha estado presente durante siglos en diversas regiones del mundo y ganó notoriedad el año pasado tras la muerte de Betsy Arakawa en Nuevo México, quien contrajo la enfermedad.
Investigaciones en curso
La OMS está llevando a cabo investigaciones sobre el brote en el crucero, incluyendo pruebas de laboratorio para identificar el origen del virus. Funcionarios en Argentina han indicado que los contagios iniciales podrían haberse originado durante una excursión de observación de aves en Ushuaia.
Se ha encontrado evidencia del virus Andes, una variante nativa de Sudamérica. Este hantavirus se transmite principalmente a través del contacto con roedores y su material biológico, especialmente en espacios cerrados y mal ventilados.
Aunque es raro, la OMS señala que los hantavirus pueden transmitirse de persona a persona, pero esto requeriría contacto cercano. Steven Bradfute, experto en hantavirus, afirmó que no se ha documentado una propagación significativa entre personas y que no hay razones para sospechar un gran brote en este caso.
A nivel mundial, las infecciones por hantavirus son poco comunes. En 2025, se registraron 229 casos y 59 muertes en ocho países de América. En Argentina, el hantavirus causó 28 muertes el año pasado.
Los síntomas del hantavirus pueden parecerse a los de la gripe e incluir fiebre, escalofríos y dolores musculares. A medida que avanza la infección, puede haber dificultad para respirar y acumulación de líquido en los pulmones. La tasa de mortalidad del síndrome pulmonar por hantavirus es de aproximadamente el 35%.
No existe un tratamiento específico, pero la atención médica temprana puede mejorar las posibilidades de supervivencia. La exposición a roedores es un factor clave, y se recomienda minimizar el contacto con ellos y sus excrementos para evitar el contagio.
Investigaciones adicionales serán esenciales para entender mejor la propagación del hantavirus y determinar si existe riesgo de transmisión entre personas. Angela Luis, investigadora en la Universidad de Montana, enfatizó la importancia de esta investigación para aprender más sobre el virus.
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