El delantero haitiano de fútbol Wilson Isidor ha generado controversia tras su declaración «la Hispaniola es Haití. Esto es Haití» luego de la victoria de Haití sobre la República Dominicana por 4-1. La Federación Haitiana de Fútbol (FHF) solicitó que esta controversia se mantenga en el ámbito deportivo y no se utilice con fines políticos. La situación refleja las tensiones existentes entre ambos países.
El contexto de estas declaraciones se enmarca en el actual clima de inestabilidad en Haití, donde el gobierno dominicano ha implementado medidas de seguridad en la frontera, incluyendo el despliegue de 49 mil tropas y la construcción de un muro con tecnología avanzada. Estas acciones buscan regular el comercio y el tránsito de personas, algo que no se había considerado en administraciones anteriores debido a presiones externas.
Desde el inicio de su mandato, el presidente Abinader y su administración han trabajado para que la ONU asuma un papel activo en la restauración del orden en Haití, que enfrenta una crisis provocada por bandas criminales. La política migratoria dominicana busca equilibrar la necesidad de mano de obra haitiana en sectores clave como la construcción y la agropecuaria, al tiempo que se protege la seguridad nacional.
El reciente partido de fútbol entre las selecciones de Haití y República Dominicana, donde el 80% de los asistentes eran haitianos, podría haber influido en las declaraciones de Isidor. La presencia de haitianos en la República Dominicana, que se estima en más de 2 millones, es resultado de políticas migratorias laxas de gobiernos anteriores.
El gobierno dominicano reconoce la importancia de la mano de obra haitiana para la economía, especialmente en la construcción y la agropecuaria, y busca regularizar su situación laboral. Se propone un sistema de Seguro Contributivo-Subsidiado que permitiría a los trabajadores haitianos acceder a beneficios sociales, condicionados a su empleo.
Mientras se completa la construcción del muro y se establecen medidas de seguridad en la frontera, el gobierno dominicano también busca garantizar que los mercados binacionales no afecten la seguridad migratoria. Existen leyes y reglamentos que regulan la presencia de extranjeros en el país, respaldados por decisiones del Tribunal Constitucional.
La comunidad internacional, a través de la ONU, tiene un compromiso con Haití para ayudar a restaurar la normalidad. La vigilancia militar dominicana en la frontera actúa como un disuasivo contra la delincuencia, mientras se espera que el desarrollo económico y social de Haití avance en paralelo a estos esfuerzos.

