El Gobierno de Haití llevó a cabo este martes en Puerto Príncipe una ceremonia para conmemorar el quinto aniversario del asesinato del presidente Jovenel Moïse, mientras su familia continúa exigiendo justicia en medio de la lenta investigación judicial en el país. El evento fue impulsado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y reunió a miembros del Gobierno.
La conmemoración tuvo como eje central una misa, durante la cual el padre Jean Robert Louis recordó que «la muerte es el comienzo de una nueva vida» y afirmó que el expresidente «regresó a Dios». También hizo un llamado a los fieles para que mantuvieran la vigilancia, enfatizando que la muerte «no tiene ni día ni fecha». La ceremonia concluyó en un ambiente de recogimiento tras un toque de silencio.
Las autoridades haitianas destacaron en un comunicado que, más allá del ritual, esta conmemoración refleja su voluntad de preservar la memoria de Jovenel Moïse, cuyo asesinato sigue siendo una herida profunda en la historia reciente del país.
En un mensaje de aproximadamente quince minutos, la esposa de Moïse, Martine Moïse, recordó las circunstancias de la muerte de su marido, calificándola de «indignante». Señaló que «mataron al presidente Jovenel Moïse para poder restablecer los contratos que él había roto», sugiriendo que el magnicidio tuvo motivos económicos además de políticos, como lo indican documentos judiciales en Estados Unidos, donde ya han sido condenadas nueve personas por el crimen.
Martine Moïse también afirmó que «sesenta meses después del asesinato, el pueblo y la diáspora han comprendido que deben luchar para retomar el control del Estado que los asesinos capturaron tras matar al presidente Jovenel». Reiteró su compromiso de seguir luchando por la dignidad y la justicia para Haití y su pueblo.
Por su parte, Joverlein Moïse, uno de los hijos de Jovenel, compartió varias publicaciones en redes sociales, incluyendo una canción en YouTube titulada «Demen l ap jou» (Mañana amanecerá), dedicada a la memoria de su padre. En su página de Facebook, expresó su dolor por la pérdida, afirmando que «cinco años desde que te arrebataron la vida» han sido difíciles para él y su familia.
Joverlein también confesó que sus lágrimas son cada vez más escasas, pero su alma se siente menos capaz de resistir la oscuridad que lo invade. A pesar de su sufrimiento, declaró que no se ha alimentado de la venganza, expresando que «honestamente, creo que me fui contigo hace cinco años».

