PUERTO PRÍNCIPE.- ‘Haití está en el Mundial’ es el eslogan que resuena en todo el país, reflejando la alegría por la participación de su selección nacional en el Mundial 2026. Este sábado, Haití disputará su primer partido en la Copa del Mundo contra Escocia en el Boston Stadium, en Massachusetts, Estados Unidos, marcando la segunda vez que el país compite en este evento.
Evens Lauréus, jefe de cocina en Pétion-Ville, expresó su confianza en el equipo, señalando que «volvemos al Mundial después de 52 años» y que este evento es significativo para los haitianos. Los jugadores buscan dejar huellas en la historia, mientras Lauréus reafirma su amor por Haití, rechazando la idea de abandonar su país en medio de la violencia que ha llevado a millones a huir.
El ambiente en Haití es festivo, con trompetas sonando en las calles, mercados y escuelas, creando una atmósfera vibrante. Este entusiasmo ha elevado el precio de las ‘vuvuzelas’, instrumentos que se han vuelto populares en esta celebración. En la Plaza Saint-Pierre de Pétion-Ville, las banderas haitianas adornan el espacio junto a una pantalla gigante para los aficionados al fútbol, mientras que la Plaza Boyer también se llena de fervor futbolístico.
Lauréus enfatiza la importancia de la unidad entre los haitianos, tanto en el país como en el extranjero, afirmando que un triunfo en el Mundial podría traer seguridad y mejorar las condiciones de vida. «Necesitamos paz en la mente y paz en el estómago», agregó, destacando la esperanza que este evento representa para la nación.
El psicólogo Guesly Michel, por su parte, recordó que Haití «sufre» desde hace más de 30 años, y que la participación en el Mundial ofrece un momento de alivio y libertad. Aunque reconoce que la inseguridad y la crisis no se olvidan, considera que este evento brinda un respiro necesario para la población.
Durante el Mundial, Haití parece estar en un paréntesis, con la vida cotidiana suspendida hasta que finalice el torneo. Lauréus y otros aficionados apoyan fervientemente a su equipo, creyendo en su potencial para ganar la copa y lo que eso significaría para la nación.
Sin embargo, Michel advierte que la realidad no se puede ignorar. A pesar del deseo de disfrutar de este momento, la situación en el país sigue siendo frágil, y es importante recordar que la crisis persiste. La participación en el Mundial, aunque celebrada, no debe hacer olvidar los desafíos que enfrenta Haití.
Te puede interesar...
