La famosa fotografía del Che Guevara, conocida como Guerrillero Heroico, fue capturada por el fotógrafo cubano Alberto Korda en 1960 durante los funerales de las víctimas del barco La Coubre en La Habana. Este instante, que duró apenas treinta segundos, se convirtió en un ícono gráfico del siglo XX y símbolo de la rebeldía a nivel mundial. A pesar de su popularidad, pocos conocen la historia detrás de esta imagen emblemática.
La fotografía muestra a Ernesto (Che) Guevara con su boina negra y una expresión seria y reflexiva. Fue tomada un día después del atentado al barco, cuando el Che tenía 31 años y se desempeñaba como ministro de Industria en Cuba. Korda, quien trabajaba para el periódico La Revolución, estaba a unos ocho o diez metros de la tribuna donde hablaba Fidel Castro cuando decidió capturar la imagen.
En una entrevista, Korda recordó cómo el Che se acercó a la baranda para observar a la multitud, lo que le permitió tomar dos negativos en un breve lapso de tiempo. Aunque Korda sabía que había logrado una buena foto, esta no fue publicada en ese momento por el periódico. Pasarían siete años, tras la muerte del Che en Bolivia, para que la imagen comenzara a ganar notoriedad.
La versión más conocida de la fotografía fue editada por Korda, quien eliminó la silueta de un hombre y una palmera que aparecían en la original. Durante años, Korda mantuvo la foto en su pared sin imaginar que se convertiría en un símbolo de la revolución marxista. La popularidad de la imagen despegó cuando el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli la utilizó en un póster para el Diario del Che en Bolivia en octubre de 1967.
La versión que se hizo icónica fue reinterpretada en alto contraste por el artista irlandés Jim Fitzpatrick, quien creó dos variantes: una en blanco y negro y otra con fondo rojo. Esta imagen fue reconocida por el Instituto de Arte de Maryland como “la más famosa fotografía e ícono gráfico del mundo en el siglo XX”.
A pesar de su fama, Korda nunca exigió compensación por la imagen ni se opuso a su difusión, aunque se mostró en contra de su uso para fines que pudieran degradar la figura del Che. A finales de los 90, sí reclamó derechos de autor para evitar que la imagen fuera utilizada en un anuncio de vodka.
Alberto Korda, nacido en La Habana en 1928 y fallecido en 2001, es considerado uno de los fotógrafos más influyentes de su tiempo. Su trabajo ha sido reconocido como uno de los diez mejores retratos fotográficos de la historia, y su imagen del Che sigue siendo una de las más reproducidas en todo el mundo.

