Google anunció que sus herramientas de inteligencia artificial (IA) dejarán de estar disponibles para los estudiantes de colegios de primaria y secundaria que bloqueen su uso, a menos que las instituciones educativas autoricen su implementación. La empresa advirtió que los colegios que decidan restringir estas funciones podrían privar a sus alumnos del acceso al buscador Google Search, debido a la integración de ambas herramientas.
La compañía, con sede en California, explicó que busca que las escuelas tengan control sobre el uso de la IA en sus aulas, por lo que proporciona a los administradores herramientas para gestionar este enfoque. Esta decisión se produce tras recibir preocupaciones de centros educativos, docentes y funcionarios electos sobre la expansión de los servicios de IA en las aulas.
Críticas y reacciones
La iniciativa ha generado críticas de grupos de defensa y senadores, quienes cuestionan la promoción de los servicios de IA de Google en las escuelas. El alcalde de Nueva York, Zohran Mandani, acusó a Google de intentar utilizar «su poder monopolístico» para imponer la IA en las escuelas públicas, afirmando que ninguna corporación debería dictar cómo educar a los niños.
Mandani enfatizó que las escuelas públicas deben servir a los estudiantes y no a los intereses de las grandes empresas tecnológicas. Su mensaje en la red social X refleja la preocupación de muchos sobre el impacto de la IA en la educación.
El mes pasado, los senadores Richard Blumenthal y Josh Hawley enviaron una carta a Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet Inc. y Google LLC, solicitando respuestas sobre la promoción de productos de IA dirigidos a niños en las escuelas. Los legisladores expresaron su inquietud de que esta agresiva estrategia podría poner en peligro el éxito académico y el bienestar de los estudiantes.
Los senadores también señalaron que el uso de la IA en las escuelas podría afectar no solo el rendimiento académico, sino que también podría generar problemas conductuales y psicológicos significativos entre los estudiantes. La situación plantea un debate sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y la educación adecuada.

