Google ha llegado a un acuerdo por un total de 50 millones de dólares con empleados de raza negra que lo demandaron por supuestas disparidades raciales en la contratación, remuneración y ascenso profesional. La demanda fue liderada por April Curley, quien destacó que en 2014, cuando se unió a la empresa, solo 628 de los más de 32,000 empleados eran de raza negra, lo que representa apenas el 1.9%.
El abogado de los demandantes afirmó que este acuerdo es un paso importante hacia la responsabilidad en una de las empresas más influyentes del mundo, subrayando que las prácticas discriminatorias no serán toleradas en Silicon Valley. El acuerdo incluye un fondo de 50 millones de dólares, así como análisis continuos sobre la equidad salarial y el fortalecimiento de los canales de denuncia.
Contexto de la demanda
La demanda colectiva argumentaba que Google asignaba a los empleados de raza negra a niveles jerárquicos inferiores a los que su experiencia y responsabilidades justifican. Además, se señalaba que estos empleados recibían salarios más bajos por realizar el mismo trabajo que sus colegas que no son de esa raza.
En respuesta a la presión pública por su falta de diversidad, Google reportó un leve aumento en la representación de empleados afroamericanos, alcanzando un 4.4% en 2021. Sin embargo, este porcentaje sigue siendo inferior al promedio de 9.1% en la industria tecnológica, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU.
El acuerdo no solo busca compensar a los empleados afectados, sino también establecer medidas que promuevan un ambiente laboral más equitativo en el futuro. La empresa se compromete a realizar un seguimiento continuo de sus políticas de contratación y promoción para asegurar que se respeten los principios de igualdad.

