El Gobierno de la República Dominicana presentará al Congreso Nacional un proyecto de ley denominado Plan Anti-Crisis, que busca generar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales en ingresos. Esta iniciativa responde a las presiones que la crisis internacional ejerce sobre las finanzas públicas y tiene como objetivo fortalecer a las micro y pequeñas empresas.
Durante una rueda de prensa, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, detalló que el plan se basa en cuatro dimensiones: medidas pro-crecimiento, simplificación tributaria, combate a la evasión y consolidación fiscal. El propósito es asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y mantener la estabilidad macroeconómica, garantizando así los recursos necesarios para la inversión pública y la protección social.
Detalles del Plan Anti-Crisis
Díaz destacó que el proyecto no contempla modificaciones al Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) ni a la mayoría de los impuestos selectivos sobre combustibles, alcoholes y telecomunicaciones. Además, se excluyen a las micro, pequeñas y medianas empresas de nuevas cargas tributarias.
Una de las medidas más relevantes es la implementación de una sobretasa de tres puntos porcentuales al Impuesto sobre la Renta (ISR) Empresarial, que se elevaría a 30% durante tres años, aplicable solo a grandes contribuyentes con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. Esta categoría incluye a poco más de 1,000 empresas de un total de 140,000 que presentaron declaración del ISR en 2025.
Entre otras medidas, se prevé un aumento del impuesto a los cheques y transferencias electrónicas de 0.15% a 0.2%, la creación de un Impuesto Selectivo al Consumo para cigarrillos electrónicos y un incremento en la tributación sobre casinos y juegos de azar. También se contempla un aumento de diez dólares en el impuesto sobre los pasajes aéreos.
En cuanto al combate a la evasión, el proyecto permitirá la percepción del ITBIS en la Dirección General de Aduanas para importaciones de contribuyentes informales y ampliará las retenciones del ISR en sectores difíciles de fiscalizar. Además, se introducirán mecanismos de trazabilidad fiscal para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles.
El plan también busca aliviar la presión fiscal sobre los segmentos de menores ingresos. Para las personas físicas, se ajustará por inflación el mínimo no imponible del ISR personal, elevándolo de RD$34,685 a RD$39,900. Asimismo, se incrementará la deducción por gastos educativos del 25% al 30%, y hasta el 50% para gastos relacionados con personas con discapacidad.
Las microempresas, que representan el 78% de las que reportaron ISR en 2025, verán derogados los anticipos del impuesto, mientras que las pequeñas empresas realizarán tres pagos al año en lugar de doce. El sector agropecuario quedará exento de anticipos e impuesto a los activos.
Finalmente, el proyecto derogará leyes tributarias obsoletas, como la que grava las hipotecas de 1890 y la de impuesto a los fósforos de 1935. Se eliminarán gradualmente los impuestos a la constitución de compañías y al Impuesto Selectivo a los seguros de vida, considerados obstáculos a la competitividad y formalización.

