El Gobierno de coalición de centroizquierda de Lituania, liderado por la primera ministra Inga Ruginienė, presentó su dimisión este martes para dar paso a una nueva alianza gubernamental de tres partidos. Esta es la segunda disolución de un Ejecutivo en el país desde las elecciones de octubre de 2024.
Ruginienė, quien asumió el cargo el otoño pasado, se mantendrá como primera ministra en funciones hasta que se forme una nueva coalición encabezada por Mindaugas Sinkevičius, líder de los Socialdemócratas (LSDP), tras la reciente expulsión del partido populista Amanecer del Nemunas. La dimisión era esperada después de que el pasado 18 de octubre tres partidos de orientación ecologista y centroizquierdista firmaran un acuerdo de coalición.
La nueva coalición estará compuesta por los socialdemócratas, la Unión de Agricultores, Verdes y Familias Cristianas de Lituania (LVŽKŠS) y la Unión de Demócratas ‘Por Lituania’ (DSLV). Esta reorganización se produce tras la expulsión del partido populista el 6 de octubre, debido a la condena de su líder, Remigijus Žemaitaitis, por declaraciones antisemitas.
Sinkevičius, que anunció su candidatura a primer ministro el martes pasado, debe recibir el encargo formal del presidente lituano, Gitanas Nauseda, y superar una votación de confianza en el Seimas. Si el Parlamento aprueba su nombramiento, sería el tercer Gobierno en un año y medio en Lituania.
El LSDP había formado un gobierno tras las elecciones de 2024, encabezado por Gintautas Paluckas, junto a los populistas y la DSLV. Sin embargo, esa coalición se desintegró por acusaciones de corrupción contra Paluckas, lo que llevó a la DSLV a amenazar con abandonar el Gobierno si no dimitía.
Paluckas renunció y Ruginienė fue nombrada primera ministra, reemplazando a la DSLV en la coalición por la LVŽKŠS. La radiotelevisión pública de Lituania, LRT, informó que Ruginienė continuará en el nuevo Gobierno como ministra de Seguridad Social y Trabajo.
El presidente Nausėda presentará el jueves la candidatura de Sinkevičius ante el Seimas. Una vez confirmado, Sinkevičius deberá presentar su gabinete y una declaración gubernamental con sus políticas y planes, antes de que el Parlamento vote sobre el nuevo gobierno.
Durante su breve mandato, Ruginienė aprobó un presupuesto para 2026 con un gasto en defensa del 5,38 % del PIB y comenzó la construcción de un nuevo campo de entrenamiento militar de casi 15,000 hectáreas. También enfrentó desafíos como el contrabando de globos desde Bielorrusia y la destitución de la ministra de Defensa, Dovilė Šakalienė, solo cuatro semanas después de asumir el cargo.

