El Gobierno de Haití anunció que la liberación de cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas, secuestrados el domingo en las afueras de Puerto Príncipe, es una «prioridad absoluta». Las fuerzas de seguridad haitianas y la GSF están llevando a cabo una operación de búsqueda desde el mismo día de la emboscada en la zona de Santo, Croix-des-Bouquets.
En un comunicado, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, aseguró que el Gobierno está movilizado para reafirmar la autoridad del Estado frente a los grupos armados. Se están utilizando todos los recursos necesarios para lograr la liberación de los soldados secuestrados.
El primer ministro se reunió con las autoridades competentes para evaluar la situación y coordinar con la GSF las medidas que se implementarán para reforzar las operaciones contra las bandas que atacaron el vehículo de los salvadoreños. La GSF informó que varios miembros de las bandas murieron y otros resultaron heridos durante los enfrentamientos en la búsqueda de los militares.
El comunicado del Gobierno reafirma la determinación de las fuerzas de seguridad para lograr la liberación de los soldados y proteger la vida humana. Además, se destacó que el Estado está «plenamente movilizado» para llevar a cabo las operaciones hasta su conclusión.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó la operación militar en marcha y exigió a las pandillas haitianas la liberación de los salvadoreños sin daño, advirtiendo de represalias si no lo hacen. En sus redes sociales, Bukele enfatizó que el objetivo es que regresen a casa vivos y sin ningún daño.
Según medios haitianos, los militares salvadoreños entraron accidentalmente en una zona controlada por bandas armadas al regresar de un supermercado, lo que llevó a la emboscada. La situación de violencia e inestabilidad política en Haití ha generado dudas sobre las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el próximo 13 de diciembre, que han sido aplazadas en varias ocasiones.

