El gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuo Ueda, fue dado de alta este viernes tras recuperarse de una infección hepática, lo que le permitirá asistir a la próxima reunión de política monetaria en julio, tras su ausencia en la sesión de esta semana.
Según la agencia de noticias japonesa Kyodo, Ueda tiene previsto regresar a su oficina el martes, aunque continuará recibiendo tratamiento ambulatorio durante aproximadamente dos semanas.
Su tratamiento médico le impidió participar en la reunión de política monetaria de dos días que se llevó a cabo recientemente, dejando la decisión de elevar los tipos de interés al 1%, el nivel más alto en 31 años, en manos de los ocho miembros restantes del comité.
Durante la sesión, el vicegobernador del BoJ, Ryozo Himino, presidió la reunión, mientras que el otro vicegobernador, Shinichi Uchida, ofreció una rueda de prensa posterior en la que explicó que la decisión de aumentar los tipos se debía a los crecientes riesgos de inflación, impulsados por el aumento del precio del crudo debido a la guerra en Irán.
Desde marzo de 2024, el BoJ ha estado implementando un aumento gradual de los tipos de interés como parte de su estrategia para normalizar la política monetaria del país y estabilizar la inflación en el 2%.
Esta medida se ha tomado después de años de mantener tipos negativos para combatir la deflación y el estancamiento de los salarios en Japón.

