La candidata de derecha, Keiko Fujimori, y el aspirante de izquierda, Roberto Sánchez, participarán este domingo en el único debate presidencial previo a la segunda vuelta de las elecciones en Perú, programada para el próximo 7 de junio. Este encuentro es considerado uno de los momentos más decisivos de la campaña electoral.
A tan solo una semana de los comicios, Fujimori llega con ventaja en las encuestas de intención de voto, que le otorgan entre cuatro y seis puntos de diferencia sobre Sánchez. Sin embargo, el alto porcentaje de ciudadanos indecisos mantiene abierta la contienda por la presidencia.
Ambos candidatos centrarán sus esfuerzos en atraer al electorado moderado y a quienes aún no han decidido su voto. Para Fujimori, heredera política del expresidente Alberto Fujimori, el objetivo será consolidar su ventaja, mientras que Sánchez buscará reducir la brecha y movilizar el apoyo de los sectores de izquierda vinculados al exmandatario Pedro Castillo.
El centro político sigue siendo el segmento más complicado de conquistar para ambos aspirantes. En las últimas semanas, los equipos de campaña han enfocado sus propuestas en este grupo de votantes, especialmente en temas como el gasto social, las becas educativas, los subsidios y las pensiones.
Los analistas consideran que el desempeño de los candidatos durante el debate podría influir significativamente en la decisión de quienes aún no han definido su preferencia electoral. El encuentro se llevará a cabo en el Centro de Convenciones de Lima y estará dividido en cuatro bloques temáticos: seguridad ciudadana, fortalecimiento del sistema democrático y derechos humanos, educación y salud, además de economía, empleo y reducción de la pobreza.
La campaña ha estado marcada por controversias. En los días previos al debate, el partido Fuerza Popular fue criticado por no participar en una serie de entrevistas organizadas por el canal estatal TV Perú con representantes de ambas organizaciones políticas.
Fujimori llega al evento con una amplia experiencia en debates de segunda vuelta, siendo esta su sexta participación en un enfrentamiento de este tipo, tras sus campañas presidenciales de 2011, 2016 y 2021. En contraste, Sánchez afrontará su primer gran debate en una segunda vuelta presidencial, aunque ambos ya coincidieron en el debate de la primera ronda electoral, que estuvo marcado por acusaciones personales y momentos de alta tensión.
El ganador de esta elección asumirá la presidencia de Perú para el período 2026-2031, enfrentando el desafío de devolver estabilidad política a una nación que ha tenido ocho presidentes en la última década. La próxima administración también deberá abordar importantes retos económicos y sociales en un contexto de polarización política y desconfianza ciudadana hacia las instituciones.

