La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, prometió que su Gobierno pondrá el Estado al servicio de la población para combatir la desigualdad que afecta al país. Fujimori hizo esta declaración tras recibir las credenciales como ganadora de la elección presidencial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
En su discurso, Fujimori afirmó que durante mucho tiempo Perú ha enfrentado un Estado que no llega a sus ciudadanos, y enfatizó que esta situación debe cambiar. “La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, gobernar para todos”, expresó.
La presidenta electa subrayó que el país no necesita un gobierno que solo explique los problemas, sino uno que se enfoque en resolverlos. “No hemos venido a administrar la inercia. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado”, añadió Fujimori, quien es hija del expresidente Alberto Fujimori.
Fujimori también hizo un llamado a la unidad y a la colaboración entre los diferentes sectores de la sociedad para enfrentar los desafíos que presenta el país. Su enfoque está centrado en la necesidad de un cambio significativo en la forma en que el Estado interactúa con la población.
La nueva administración se propone implementar políticas que busquen mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y cerrar las brechas de desigualdad que han persistido a lo largo de los años. Fujimori se comprometió a trabajar de manera inclusiva y a escuchar las necesidades de todos los peruanos.
Con esta promesa, Fujimori busca establecer un gobierno que no solo se limite a la gestión, sino que también impulse un cambio real en la estructura social y económica del país. La presidenta electa está consciente de los retos que enfrentará en su mandato y de la importancia de cumplir con las expectativas de la ciudadanía.

