Una fuga de agua bajo el elevado de la avenida John F. Kennedy, en la intersección con la calle Doctor Defilló, está deteriorando un tramo de esta vía en el Distrito Nacional, afectando el tránsito vehicular y aumentando el riesgo para los conductores. La situación ha empeorado con el tiempo, sin que las autoridades hayan tomado medidas efectivas para solucionarla.
La fuga proviene de una tubería rota, que inicialmente causó un leve humedecimiento del pavimento. Sin embargo, el flujo constante de agua ha generado la formación de hoyos, charcos y el desprendimiento del asfalto, lo que complica aún más la circulación en la zona.
El agua brota continuamente desde el contén ubicado junto a la pared del elevado, en sentido este-oeste. Cada vez que la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) envía agua a la zona, esta sale a borbotones del muro, lo que indica un problema persistente en la infraestructura.
Con el tiempo, el pavimento ha perdido consistencia debido a la acción del agua y al peso de los vehículos que transitan por allí. Esto ha provocado la acumulación de pequeñas piedras que han perdido el betún que las compacta, lo que agrava la situación.
Parte de las piedras desprendidas son arrastradas hacia los imbornales de la zona, lo que puede obstruir los desagües y generar inundaciones. Como resultado, algunos conductores evitan el carril afectado por temor a sufrir accidentes o daños en sus vehículos.
Expertos indican que el asfalto pierde adherencia cuando está expuesto de forma continua al agua, lo que acelera su desgaste y favorece la aparición de baches. Esta no es la primera vez que se presentan problemas de filtraciones en esta intersección.
Hace algunos meses, se formó un gran charco en el lado norte de la avenida John F. Kennedy debido a una fuga de aguas residuales procedente de la avenida Buenaventura Freites, lo que también afectó el pavimento. Aunque el área ha sido marcada para una eventual intervención, hasta ahora no se han iniciado los trabajos.
Diario Libre ha solicitado información a la Caasd sobre el origen de la fuga y las acciones previstas para corregir el problema, pero no ha recibido respuesta. Mientras tanto, el agua continúa fluyendo y el deterioro del pavimento se agrava, aumentando el riesgo para miles de conductores que utilizan esta importante arteria vial.

