El presidente provincial de la Fuerza del Pueblo en Barahona, Quilvio Ramón Medina, denunció la crisis que enfrentan los pequeños y medianos productores de pollos en República Dominicana, debido a las importaciones masivas de carne de pollo y la falta de planificación de las autoridades agropecuarias.
Medina advirtió que los avicultores nacionales atraviesan una situación económica preocupante, a pesar de que el país produce aproximadamente 23 millones de pollos al mes, suficiente para abastecer el mercado nacional y contribuir al suministro de Haití.
El dirigente político cuestionó que, mientras los productores dominicanos realizan grandes esfuerzos para mantener sus operaciones, se autoricen importaciones de millones de libras de carne de pollo, lo que presiona a la baja los precios que reciben los productores locales.
Algunos avicultores se han visto obligados a vender la libra de pollo a RD$35 para poder colocar su producción, mientras los consumidores siguen pagando precios considerablemente más altos en los mercados y establecimientos comerciales.
Medina consideró necesario investigar los criterios utilizados para autorizar estas importaciones, para determinar si responden a necesidades reales del mercado y asegurar que las decisiones no perjudiquen a los productores nacionales.
Impacto en el empleo y la economía
El presidente provincial de la Fuerza del Pueblo sostuvo que la crisis amenaza la estabilidad de miles de familias dominicanas que dependen de la producción y comercialización de pollos. Según sus cifras, esta actividad genera más de 26,000 empleos directos, que al incluir los indirectos, podrían alcanzar aproximadamente 78,000 puestos de trabajo.
Medina comparó la situación con las dificultades que afectan a otros sectores agropecuarios, como el arroz y la producción porcina, evidenciando la necesidad de fortalecer la planificación y la protección de la producción nacional.
Demandas al Gobierno
Recordó que el pollo es uno de los alimentos de mayor consumo en los hogares dominicanos, especialmente durante las festividades navideñas, y llamó a las autoridades agropecuarias a adoptar medidas que equilibren la oferta y la demanda.
Finalmente, exhortó al Gobierno y al Ministerio de Agricultura a escuchar las reclamaciones del sector, revisar la política de importaciones y establecer mecanismos transparentes que permitan a los productores obtener precios justos sin perjudicar a los consumidores.

