Francia enfrenta una ola de calor que ha llevado a la declaración de alerta roja en 24 departamentos, afectando a más de 22 millones de personas. Este fenómeno se produce en un fin de semana marcado por altas temperaturas y un aumento en el riesgo de incendios, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de verano. Las regiones más afectadas incluyen la región parisina, Bretaña, Países del Loira y Centro-Valle del Loira.
Según Météo-France, se espera que el número de departamentos en alerta roja aumente a 37 para el domingo, con temperaturas que oscilarán entre 35 y 39 °C. Este episodio de calor intenso, que se ha prolongado durante varios días, afecta principalmente al centro-oeste y centro-este del país, incluyendo la Isla de Francia.
Las temperaturas alcanzarán hasta 36 °C en París y Rennes, y 38 °C en Burdeos. Se prevé que el calor persista hasta mediados de la próxima semana, lo que ha llevado a la empresa ferroviaria SNCF a mantener un servicio normal de trenes de alta velocidad, aunque suprimirá uno de cada tres trenes Intercités durante las horas más calurosas.
Las autoridades han advertido sobre el aumento de incendios, con el presidente Emmanuel Macron señalando que el 90% de estos son causados por actividades humanas. Desde el inicio del verano, se han registrado 32 detenciones relacionadas con incendios, y más de 25,000 hectáreas han sido devastadas, casi el doble que en el mismo periodo del año anterior.
Incendios han afectado a regiones menos acostumbradas a estos fenómenos, como en La Plaine-sur-Mer, donde 220 personas fueron evacuadas. En Saboya, dos pueblos permanecen aislados debido a un incendio que ha recorrido 60 hectáreas, aunque se encuentra estabilizado.
Los climatólogos advierten que las olas de calor son un indicador del cambio climático, con la quema de combustibles fósiles como principal causa. Se anticipa que estos episodios se volverán más frecuentes, con consecuencias graves para la salud y la economía.
El Ejecutivo ha sido criticado por su falta de preparación ante estas temperaturas extremas, que han causado un aumento en la mortalidad, especialmente entre personas mayores. Desde el 19 de junio, se han reportado 131 muertes por ahogamientos, un 20% más que el año anterior.
La ola de calor también ha impactado eventos festivos y turísticos, llevando al cierre anticipado de atracciones como la Torre Eiffel y el Museo de Orsay. Además, se han cancelado los bailes de bomberos y varios eventos deportivos al aire libre, mientras que muchas ciudades han decidido no celebrar fuegos artificiales por la fiesta nacional.
Te puede interesar...
