Cerca de una cuarta parte de los 96 departamentos de la Francia metropolitana están en alerta máxima por fuerte calor este sábado, mientras el riesgo de incendios forestales es elevado debido a la sequedad de los suelos, según advirtió Météo France. En total, 24 departamentos se encuentran en alerta roja, 60 en alerta naranja y 13 en alerta amarilla.
El riesgo de incendios forestales es alarmante, con 64 departamentos bajo un peligro muy elevado, una cifra que supera notablemente los 29 departamentos afectados en 2025. La ola de calor actual, que se prevé dure al menos hasta el 14 de julio, es la tercera que afecta al país en menos de dos meses, tras las ocurridas a finales de mayo y junio.
El último episodio de calor dejó al menos 2.000 muertes, principalmente entre ancianos, y 131 fallecimientos por ahogamiento, la mayoría de jóvenes en zonas no autorizadas. Además, se registraron serios trastornos en servicios públicos, incluidos trenes y escuelas.
Este viernes, las temperaturas alcanzaron casi los 40°C en Angulema, 39°C en Saintes, 38°C en Bergerac, 37°C en Grenoble, 37°C en Lyon y 35°C en París. Météo France indicó que este episodio de calor se prolongará al menos hasta mediados de la próxima semana, aunque se prevé un posible descenso de las temperaturas en el oeste del país.
El Gobierno francés convocó a su gabinete de crisis interministerial, liderado por el primer ministro, Sébastien Lecornu. Al finalizar la reunión, el director general de la Seguridad Civil, Julien Marion, informó que más de 25.000 hectáreas han sido calcinadas en lo que va del año, el doble que en el mismo periodo de 2025.
Ante el aumento de incendios, la Seguridad Civil anunció que, por primera vez, se podría utilizar el avión militar A400M para combatir las llamas, ya que su capacidad para lanzar agua triplica la de los Canadair. Desde el inicio del año, se han registrado 8.000 focos de incendio que han destruido al menos 25.000 hectáreas.
Los incendios más graves han ocurrido recientemente, incluyendo uno en un macizo cerca de Perpiñán que arrasó casi 5.000 hectáreas, así como en los departamentos de Drome (3.700 hectáreas) e Indre (900 hectáreas). En respuesta a la ola de calor, el Gobierno activó un nuevo plan para proteger a las personas más vulnerables.
El plan ORSEC contempla la apertura de «centros de refresco» para resguardar a los más vulnerables, especialmente ancianos y personas sin hogar. La portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, destacó la importancia de aprender de las experiencias de las olas de calor anteriores y de prestar atención a aquellos que están solos y son más susceptibles a los efectos del calor.
Te puede interesar...
