El senador opositor Flávio Bolsonaro lideró este sábado un paseo en moto en Belo Horizonte, donde miles de simpatizantes se reunieron para apoyarlo en la recta final de la campaña presidencial, a un día de la segunda vuelta de las elecciones. Este evento se realizó en Minas Gerais, un estado clave para los comicios, siendo el segundo mayor colegio electoral del país.
Flávio, candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL), comenzó su jornada en la capital del estado, subido a un tráiler junto a sus aliados. La marcha por el centro de Belo Horizonte estuvo acompañada por cientos de motocicletas y culminó en una plaza donde se congregaron miles de seguidores, muchos de ellos vistiendo los colores de la bandera brasileña.
En sus redes sociales, el senador de 45 años afirmó: «El pueblo mineiro tendrá un presidente que no lanzará amenazas y que va a ser un socio de ustedes». Esta declaración busca conectar con los votantes de Minas Gerais, un estado con una rica industria agrícola y mineral, donde históricamente el candidato que gana suele llegar al Palacio de Planalto.
Los seguidores de Flávio vitoreaban «mito, mito, mito», un apodo que se refiere a su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, quien actualmente enfrenta problemas legales y se encuentra en prisión domiciliaria. Las elecciones en Brasil son consideradas las más reñidas de la historia reciente, con una gran expectativa por el resultado.
En la primera vuelta, Flávio fue el candidato más votado, obteniendo el 47 % de los votos frente al 45 % de Lula, quien busca su cuarto mandato no consecutivo. En Minas Gerais, Flávio también superó a su adversario en esa ronda inicial.
Las encuestas para la segunda vuelta muestran un empate técnico entre ambos candidatos. Una reciente encuesta de Datafolha reveló que ambos están empatados con el 50 % de los votos válidos.
Después del evento en Belo Horizonte, Flávio se dirigirá a Río de Janeiro, donde planea caminar hasta la casa donde vivía su padre. Mientras tanto, Lula inició su último día de campaña con una gran marcha en Río, expresando su optimismo a pesar de la reñida competencia.
El presidente tiene programado viajar a São Paulo para cerrar su campaña con otra caminata por el centro de la ciudad más poblada del país.

