La Fiscalía del condado de Harris, en Houston (Texas), investiga la muerte de Lorenzo Salgado, un migrante mexicano que falleció el martes tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El fiscal de distrito, Sean Teare, confirmó que su oficina recolectó evidencia de cámaras de seguridad en la escena del incidente.
Teare indicó en una entrevista que, aunque su oficina está llevando a cabo la investigación, no ha tenido el mismo acceso que en otros tiroteos que involucran a agentes de las fuerzas del orden. «Si se cometió un delito estatal, ya sea asesinato, homicidio involuntario o manipulación de pruebas, lo vamos a investigar», afirmó.
El tiroteo ocurrió en Magnolia Park, un barrio con una fuerte presencia latina, cuando Salgado, que llevaba más de 30 años en Houston, se dirigía al trabajo junto a su hermano y otros dos colegas. Fueron interceptados por varios vehículos del ICE, según el testimonio de su hijo, Roberto Salgado.
Los otros pasajeros fueron arrestados por el ICE, mientras que Lorenzo Salgado fue trasladado a un hospital local con una «herida de bala en el torso». La oficina del médico forense del condado de Harris determinó que su muerte fue un «homicidio».
Las declaraciones del fiscal se producen en medio de llamados de familiares, activistas y políticos para una investigación independiente del incidente. La Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa al ICE, también ha iniciado una investigación federal sobre el tiroteo.
Según el DHS, los agentes del ICE estaban realizando un operativo para detener a Salgado por su estatus migratorio ilegal. Un portavoz del departamento afirmó que el migrante «ignoró las instrucciones» de los agentes e intentó arrollarlos con su vehículo, lo que llevó a uno de ellos a disparar «en defensa propia».
Este año, al menos seis personas han muerto a manos de agentes migratorios en Estados Unidos, incluyendo a los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renée Good, durante un operativo en Minnesota en enero. Las investigaciones sobre la muerte de Pretti y Good han generado tensiones entre la justicia estatal y las autoridades federales, quienes defienden que no hay jurisdicción local para investigar a los agentes.

