Un fiscal de Perú ha solicitado una pena de 10 años y ocho meses de cárcel para el policía Luis Magallanes, acusado de matar a un manifestante durante una protesta de la Generación Z contra el Gobierno y el Congreso. El incidente ocurrió el 15 de octubre de 2025, cuando Eduardo Ruiz, conocido como Trvko, recibió un disparo del agente infiltrado entre los manifestantes.
La acusación del Ministerio Público considera a Magallanes responsable de homicidio simple, al actuar de manera individual y no incluir en su resolución a otros posibles responsables, como los jefes policiales que ordenaron su infiltración. Durante la protesta, Magallanes disparó para ahuyentar a quienes lo perseguían tras ser descubierto, lo que desencadenó su agresión por parte de un grupo de manifestantes.
El agente resultó herido y estuvo hospitalizado durante varias semanas. Este caso se enmarca en un contexto de descontento social, donde los ciudadanos se manifestaron contra la clase política peruana tras el nombramiento del presidente interino José Jerí, quien fue destituido tras cinco meses en el cargo.
La situación política en Perú ha sido tensa, con cambios de liderazgo que han generado protestas masivas. La investigación del caso de Magallanes refleja la complejidad de la relación entre las fuerzas del orden y los ciudadanos en medio de un clima de desconfianza hacia las autoridades.

