La derrota de los Dodgers de Los Ángeles por 9-8 ante los Piratas de Pittsburgh generó frustración en Shohei Ohtani, quien reconoció que debió apelar al sistema de revisión tras las polémicas decisiones del árbitro Félix Neón. Esta situación costó el triunfo a Los Ángeles y dejó a Ohtani insatisfecho con su desempeño. Neón, árbitro dominicano que debutó en 2026, es el segundo en la historia en impartir justicia en las Grandes Ligas.
Los Dodgers llevaban una ventaja de cinco carreras cuando Ohtani salió a lanzar el séptimo episodio. Sin embargo, permitió que dos corredores se embasaran antes de enfrentarse a Brandon Lowe, intermedista de Pittsburgh, en un turno crucial para el partido. Ohtani se encontró rápidamente en una cuenta de 3-0, tras que Neón cantara como «bolas» dos lanzamientos que estaban cerca de la zona de strike.
A pesar de la evidente molestia de Ohtani, decidió no interferir con su receptor, Dalton Rushing, quien optó por no retar las decisiones de Neón. Con solo una revisión disponible en el sistema automatizado, el cuerpo técnico de los Dodgers eligió actuar con cautela, lo que resultó ser una decisión costosa.
En el siguiente lanzamiento, Lowe conectó un doblete de dos carreras que culminó la actuación de Ohtani y dio inicio a una remontada de cinco anotaciones por parte de los Piratas. Tras el partido, Ohtani expresó su descontento por no haber reclamado las decisiones dudosas. «Normalmente dejo que los receptores tomen esa determinación», comentó, añadiendo que debió haber solicitado revisiones por la importancia del momento.
A pesar de que el mánager Dave Roberts describió el sistema de retos como una «ciencia inexacta», la falta de apelaciones privó a Ohtani de su quinta victoria consecutiva. Además, el juego marcó un récord personal para él en hits (seis) y carreras permitidas (cuatro) en una sola noche.
El impacto de las decisiones arbitrales fue tan significativo que ni siquiera un jonrón de dos carreras de Ohtani en la novena entrada pudo mitigar la frustración de una noche en la que el juicio del árbitro pesó más que su propio talento.

