El rey Felipe VI de España afirmó este miércoles en Melilla que su país está preparado para defender sus valores y libertades, destacando que cualquier amenaza a la frontera de un estado miembro de la Unión Europea (UE) representa un riesgo para el conjunto del bloque. Durante su visita, también abogó por mantener una relación de confianza y responsabilidad con Marruecos, país fronterizo con las ciudades españolas de Melilla y Ceuta.
Felipe VI subrayó que los españoles son miembros «orgullosos» de la UE, que valora el imperio de la ley y la dignidad de la persona, y advirtió que estas convicciones no deben confundirse con debilidad. En una recepción a la sociedad melillense y autoridades civiles y militares, el monarca aseguró: «Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades».
Relación con Marruecos
El rey destacó que Melilla y Ceuta son el punto de encuentro entre España, la UE y África, y enfatizó la necesidad de construir una relación de buena vecindad con Marruecos. Esta relación, según Felipe VI, debe enfocarse en un futuro de cooperación que garantice la paz, la seguridad y la estabilidad, lo cual requiere confianza y responsabilidad por parte de todos los involucrados.
La visita de Felipe VI y la reina Letizia a Melilla y Ceuta es histórica, siendo la primera desde su proclamación como rey en 2014. Se produjo en un contexto sensible, tras la entrada masiva de más de 80.000 personas en Ceuta desde Marruecos a finales de julio, lo que generó una crisis socioeconómica en la región.
Aunque la mayoría de los migrantes han regresado, aún hay un número indeterminado de personas en Ceuta, incluidos más de 3.000 menores de edad que están bajo atención de los servicios públicos. El rey resaltó la importancia de la unidad institucional para abordar estos problemas y garantizar la estabilidad en la región.
Felipe VI también valoró la diversidad cultural de Melilla, donde conviven cristianos, musulmanes, judíos e hindúes. Durante su visita, los reyes firmaron en el Libro de Oro del Ayuntamiento, reafirmando su compromiso con el futuro de la ciudad.
La visita concluyó con un cálido recibimiento por parte de los melillenses, quienes mostraron su entusiasmo agitando banderas y expresando su apoyo a España. El presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, entregó a los reyes las llaves de Melilla y el bastón de mando municipal, destacando que su presencia brinda confianza y esperanza para el futuro.

