La falta de un suministro regular de agua potable en el municipio de Fantino, en la provincia Sánchez Ramírez, ha llevado a las familias a comprar el líquido en camiones cisterna para cubrir sus necesidades. Los residentes están preocupados por las condiciones en que llega el agua a sus hogares, ya que, cuando reciben el suministro, este es turbio y presenta un mal olor.
María García, una de las afectadas, señaló que esta situación representa un sacrificio económico, especialmente para las familias de escasos recursos. Ella enfatizó que el agua que llega por las tuberías es inusable incluso para la limpieza del hogar debido a su desagradable olor.
De manera similar, María Virgen Robles expresó que la irregularidad del servicio les obliga a comprar tanques de agua constantemente, lo que impacta negativamente en la economía familiar. Esta problemática ha generado un sentimiento de frustración entre los comunitarios, quienes ven afectada su calidad de vida.
El sacerdote católico Fidel Néstor Mekongo, de la parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María, explicó que la raíz del problema es la falta de un tanque de almacenamiento de agua potable en la comunidad. Mekongo indicó que el proyecto para la construcción del tanque fue aprobado por el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), Wellington Arnaud, y que cuenta con los recursos económicos necesarios para su ejecución.
Sin embargo, el sacerdote destacó que para llevar a cabo la obra, es imprescindible que las autoridades municipales faciliten los terrenos donde se instalará el tanque. Inicialmente, se había identificado un terreno adecuado, pero luego se determinó que no era propiedad del Ayuntamiento.
Mekongo subrayó que la comunidad no puede seguir esperando una solución a una necesidad tan básica como el acceso al agua potable. Los afectados esperan una intervención urgente de las autoridades para garantizar un servicio continuo y un suministro de agua en condiciones adecuadas para su uso.

