Los familiares de Miguel Antonio Lucas Valenzuela denunciaron este jueves presuntos maltratos policiales tras su muerte, ocurrida horas después de su liberación. Lucas Valenzuela había estado bajo custodia policial durante varios días por la venta de números de lotería mediante un Verifone. Su esposa, Dilia Germán, afirmó que no pudieron visitarlo durante su detención.
Germán relató que la última vez que vio a su esposo fue el viernes 10 de julio, un día después de su arresto. Aseguró que ni ella ni otros familiares recibieron autorización para visitarlo, y cuando su hija intentó hacerlo, los agentes le sugirieron que lo viera a través de una fotografía.
La esposa del fallecido indicó que volvió a verlo el lunes, mientras era llevado al Palacio de Justicia, y notó que tenía dificultades para caminar. Al preguntarle sobre su estado, Lucas Valenzuela le comentó que llevaba tres días con fiebre y que había enviado mensajes a su familia sobre su enfermedad, pero no recibió atención médica.
Tras ser liberado por un tribunal, Lucas Valenzuela fue trasladado al Hospital Regional Juan Pablo Pina, donde comenzó a vomitar sangre. Germán afirmó que su esposo le dijo que había sido golpeado durante su detención y que presentaba lesiones en varias partes del cuerpo.
La familia también denunció que aún no han recibido algunas pertenencias de Lucas Valenzuela, incluyendo su teléfono celular y la motocicleta que usaba al momento de su arresto. Su padre, Miguel Ángel Lucas Maldonado, relató que su hijo fue arrestado en su residencia alrededor de las 5:00 de la tarde del miércoles.
El padre explicó que esa misma noche fue al destacamento para averiguar sobre su hijo, pero inicialmente le dijeron que no estaba detenido. Más tarde, confirmaron que sí estaba bajo custodia, pero no le permitieron entrevistarse con él, incluso cuando acudió acompañado de un abogado.
Lucas Maldonado cuestionó que su hijo, quien fue arrestado por vender números mediante un Verifone, no fuera presentado ante un juez dentro del plazo legal. Además, afirmó que su hijo le confesó que había sido agredido físicamente por un capitán de la Policía durante su detención.
La hija de Lucas Valenzuela, Yoemi Lucas, también intentó visitarlo el viernes, pero no se lo permitieron. Al verlo nuevamente el lunes, observó su deterioro físico y que caminaba con dificultad, señalando que nunca se autorizó una visita familiar durante los días que estuvo detenido.

