Familiares de las víctimas del desplome del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025, realizaron una vigilia organizada por el Movimiento Justicia Jet Set, donde exigieron justicia y el reconocimiento de un bebé fallecido en el siniestro. Durante la actividad, encendieron velas y colocaron 237 sillas numeradas en memoria de los fallecidos, incluyendo al infante que perdió la vida, quien no era contabilizado en las cifras oficiales. La presidenta del movimiento, Ana María Ramírez, destacó la importancia de contar esta vida, argumentando que un niño nacido a los siete meses y medio también merece ser recordado.
Ramírez explicó que la inclusión del bebé en la vigilia es un símbolo del compromiso de los familiares de seguir reclamando responsabilidades. Además, solicitaron que el tribunal cambie la calificación jurídica de los hechos a homicidio voluntario con dolo eventual, una petición que se espera sea decidida en la audiencia programada para este viernes.
Anastacio Peguero, sobreviviente de la tragedia y padre de una de las víctimas, afirmó que las pruebas presentadas respaldan la solicitud de modificación de la tipificación. Peguero confía en que el juez tomará la decisión correcta, ya que considera que las evidencias son suficientes para justificar el cambio.
Las familias esperan que el tribunal acceda a su solicitud, ya que creen que esto es crucial para el avance del proceso judicial. Juan Tolentino, familiar de otra víctima, expresó su dolor al tener que explicar a su hijo la ausencia de su padre y reafirmó su compromiso de luchar por justicia.
Wilton Tejeda, padre de otra de las fallecidas, también se mostró esperanzado en que el proceso judicial avance y se establezcan las responsabilidades penales correspondientes. Considera que este caso es una prueba para el sistema de justicia dominicano y que las familias merecen una decisión justa.
Ramírez enfatizó que la vigilia se centró en tres ejes: memoria, verdad y justicia, con el objetivo de honrar a las víctimas y mantener vivo su legado. Las sillas, dispuestas como una guardia de honor, estaban acompañadas de mensajes que evocaban las historias de los fallecidos.
Con las velas encendidas, los familiares rindieron homenaje a sus seres queridos y reiteraron su compromiso de seguir reclamando justicia por la tragedia que impactó a la República Dominicana.

