La mitad de los trenes de mercancías en Alemania permanecen inmovilizados debido a un fallo técnico que paralizó la red de ferrocarriles durante dos horas en la madrugada de este miércoles, según informó la organización del sector. Neele Wesseln, directora de Güterbahnen, indicó que se espera que pasen días para resolver el atasco logístico y solicitó un esclarecimiento completo por parte de Deutsche Bahn.
Wesseln describió la situación como «muy tensa», destacando que los trenes de mercancías operan principalmente durante la noche, lo que agrava el impacto de la disrupción. Aunque algunos trenes comenzaron a reanudar su circulación desde la medianoche, aproximadamente la mitad de los trenes siguen parados en diversas ubicaciones del país y en las fronteras.
Impacto en la logística ferroviaria
La organización explicó que si un tren se detiene por horas, se colapsa el horario planificado para la recogida y entrega de vagones, afectando también el sistema de turnos de los maquinistas. Comparó la situación con un restaurante lleno donde un solo camarero debe atender todas las mesas, lo que dificulta la operación normal.
Simone Nieke, portavoz del Ministerio de Transportes, señaló que Deutsche Bahn debe investigar el incidente, aunque destacó que los procedimientos de emergencia funcionaron correctamente. Se activó un sistema auxiliar que permitió la reanudación gradual del tráfico ferroviario.
Nieke también mencionó que, como parte de los planes de digitalización de la red ferroviaria, se prevé reemplazar el sistema de radiocomunicación GSM-R, que fue el origen del fallo, por uno más moderno a partir de 2030.
Los problemas comenzaron alrededor de las 22:30 hora local (20:30 GMT) cuando se produjo una avería a nivel nacional en el sistema GSM-R, lo que obligó a todos los trenes a permanecer detenidos en su ubicación. Finalmente, a las 00:50 hora local (22:50 GMT), Deutsche Bahn anunció que el problema había sido solucionado y que el tráfico se reanudaría «paso a paso».
El sistema GSM-R es crucial para la comunicación entre maquinistas y responsables de la circulación ferroviaria, y su fallo generalizado impide la continuidad del tráfico por razones de seguridad.

