Al menos 18 personas, entre ellas cuatro agentes de policía, resultaron heridas este martes tras dos explosiones en las cercanías del Ministerio de Turismo en Damasco, mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, llevaba a cabo una agenda oficial en la capital siria.
El Ministerio del Interior de Siria informó que los artefactos explosivos habían sido detectados previamente por las Fuerzas de Seguridad Interna durante un operativo de inspección. Sin embargo, ambos detonaron mientras unidades especializadas se preparaban para desactivarlos.
Las explosiones provocaron una rápida movilización de los organismos de seguridad, que acordonaron el área afectada para proteger a los ciudadanos y facilitar las labores de inspección y recolección de evidencias.
Detalles del incidente
Las autoridades sirias aclararon que el lugar de las detonaciones se encontraba fuera del perímetro de seguridad establecido para la visita oficial de Macron. Enfatizaron que el incidente no representó una amenaza directa para el mandatario ni interrumpió su agenda diplomática.
Fuentes de la Presidencia francesa confirmaron que, en el momento de las explosiones, Macron se encontraba reunido con el presidente interino sirio, Ahmed al Sharaa, en el Palacio Presidencial, acompañado por delegaciones de ambos países.
Horas antes, la televisión estatal siria Al Ijbariya reportó sobre las explosiones ocurridas cerca del hotel Four Seasons, donde Macron había pasado la noche antes de trasladarse a la sede presidencial. Testigos observaron una columna de humo en las proximidades del hotel, mientras que la cadena francesa BFM TV difundió imágenes del momento de las detonaciones.
Según las primeras investigaciones, los explosivos habrían sido colocados en un contenedor de basura y en un vehículo estacionado. Los organismos de seguridad han iniciado una operación para identificar y capturar a los responsables del atentado.
Las explosiones fueron provocadas por bombas de fabricación casera, un método similar al utilizado en un ataque reciente contra una cafetería cercana al Palacio de Justicia de Damasco, que dejó un saldo de diez personas fallecidas y 21 heridas, aumentando la preocupación por el resurgimiento de la violencia en la capital siria.
Estos nuevos ataques se producen en un contexto de elevada tensión política, pocas semanas después del inicio de los juicios contra altos funcionarios del derrocado régimen de Bashar al-Assad, acusados de homicidio y represión de las protestas populares de 2011, que desataron la prolongada guerra civil siria.
Mientras las investigaciones continúan, el Gobierno sirio ha reforzado las medidas de seguridad en Damasco para prevenir nuevos incidentes durante la visita del mandatario francés.

