El fortalecimiento del turismo médico y dental en la República Dominicana requiere el cumplimiento de regulaciones nacionales, la habilitación ante el Ministerio de Salud Pública y la adopción de acreditaciones internacionales, como la norma Nordom ISO 22525:2020, según representantes del sector. Este llamado se realizó durante el XVI Congreso Nacional e Internacional de Odontología, donde se destacó que la viabilidad de la industria depende de la seguridad del paciente y la gestión de riesgos.
Los participantes enfatizaron que los prestadores de salud deben estructurar departamentos internacionales capacitados en atención bilingüe y comunicación intercultural. Estas áreas son esenciales para garantizar la evaluación previa al viaje, la firma de consentimientos informados, el manejo de complicaciones y el seguimiento posterior al retorno del usuario a su país de origen.
Impacto en la economía local
Durante el panel «Turismo de Salud», se discutió cómo el desarrollo del turismo sanitario genera un efecto multiplicador en la economía local, promoviendo contrataciones en sectores como la hotelería, el transporte y los servicios complementarios. La captación de pacientes internacionales también fomenta la inversión en infraestructura y tecnología, mejorando la capacidad de equipamiento en beneficio de los usuarios locales.
La colaboración entre las autoridades sanitarias, el gremio de odontólogos y la Asociación Dominicana de Turismo de Salud (ADTS) busca establecer un esquema de cooperación público-privada. Esta articulación tiene como objetivo utilizar la demanda de servicios de salud por parte de extranjeros para dinamizar el empleo especializado y actualizar las competencias del personal médico en el país.
La presidenta del Colegio Dominicano de Odontólogos, Virginia Laureano, junto a otros líderes del sector, resaltaron la importancia de estas iniciativas para consolidar la industria del turismo médico en la República Dominicana, asegurando que se escuche la voz de quienes trabajan por el desarrollo del país.

