Ucrania y Rusia han comenzado a evacuar a la población civil de Oleshki, una localidad ocupada por las fuerzas rusas en la región de Jersón, y a entregar ayuda humanitaria, según anunciaron ambas partes a través de Telegram. Los defensores del pueblo de Ucrania y Rusia, Dmitró Lubinets y Yana Lantrátova, respectivamente, se encuentran en Oleshki organizando la evacuación.
Lantrátova explicó que la evacuación se organiza para aquellos que desean irse a territorio ruso y a quienes prefieren regresar a Ucrania, asegurando que «todos tendrán la posibilidad» de abandonar la localidad, que ha estado bajo control ruso desde el inicio de la guerra a gran escala en 2022. Se han habilitado 25 autobuses con 750 plazas para facilitar la «salida voluntaria y segura» de los civiles.
Además, se han dispuesto nueve ambulancias con un equipo de medio centenar de paramédicos para ayudar a las personas con movilidad reducida que decidan abandonar Oleshki, que se encuentra en la primera línea del conflicto. Lantrátova también anunció el inicio de la entrega de ayuda humanitaria, que incluye alimentos, productos de higiene, combustible para generadores y otros bienes esenciales.
Por su parte, el defensor del pueblo ucraniano destacó que el alto el fuego sigue en vigor 80 horas después de su declaración y que está conversando con los residentes para conocer sus necesidades. Según sus estimaciones, entre 2.000 y 3.000 personas en Oleshki y sus alrededores no han recibido suministros regulares de alimentos y medicinas debido a las hostilidades y un presunto bloqueo del Ejército ruso.
La situación en Oleshki refleja la continua crisis humanitaria en la región, donde la población civil enfrenta serias dificultades para acceder a recursos básicos. La evacuación y la entrega de ayuda son pasos necesarios en medio de un conflicto que ha dejado a muchos en condiciones precarias.

