Las altas temperaturas en Irlanda durante mayo, que alcanzaron récords históricos, evidencian el impacto de la actividad humana en el cambio climático, según un estudio de la Oficina Meteorológica de Irlanda (Met Éireann) y la Universidad de Maynooth. Las temperaturas máximas se registraron entre el 25 y el 27 de mayo, superando el antiguo récord nacional para este mes en más de 2 grados centígrados.
El organismo reportó que el termómetro llegó a oscilar entre los 30,7 y 30,9 grados en siete estaciones del oeste, suroeste y centro de Irlanda. Este estudio preliminar califica las temperaturas récord de mayo como «verdaderamente alarmantes».
Impacto del calentamiento global
Claire Bergin, principal autora del estudio, destacó que el aumento de temperaturas más altas en esta época del año no sería posible sin el calentamiento global generado por la actividad humana. A pesar de que para algunos esto puede significar días agradables, la realidad es preocupante.
La experta hizo un llamado a priorizar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a invertir en medidas de adaptación para mitigar los efectos de fenómenos extremos. Paul Moore, climatólogo de Met Éireann, subrayó que un aumento de más de 2 grados en un récord mensual es «extraordinario» y muestra que se están ampliando los límites de lo que se consideraba posible.
El estudio también señala que, aunque el récord de mayo tenía 29 años, otras temperaturas máximas en diferentes partes del país habían permanecido vigentes durante 176 años en Kerry, 84 años en Dublín y 69 años en Cork.
Además, mayo de este año fue el séptimo más caluroso desde 1900, con ocho de los diez meses más cálidos registrados desde 2001. El informe concluye que nada de esto habría sido posible en un clima preindustrial sin el impacto del cambio climático provocado por el uso de combustibles fósiles.

