La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm) presentó los resultados de un estudio que muestra que los adultos dominicanos con un mayor nivel de funcionalidad familiar tienden a tener mejores indicadores de bienestar psicológico. La investigación se dio a conocer durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica, organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt).
La muestra incluyó a 953 adultos dominicanos de entre 18 y 71 años y reveló tres perfiles de funcionalidad familiar: funcionamiento muy alto (39%), funcionamiento moderado-alto (41%) y funcionamiento bajo (cerca del 20%). El perfil de funcionamiento muy alto se caracterizó por respuestas consistentemente positivas en todas las dimensiones familiares, mientras que el bajo reflejó menores niveles de satisfacción con la dinámica familiar.
Hallazgos del estudio
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el bienestar psicológico mostró un patrón claro: las personas con un funcionamiento familiar muy alto presentaron mejores niveles de bienestar en todas las dimensiones evaluadas, en contraste con quienes tenían un perfil bajo, que mostraron las puntuaciones más reducidas. Las dimensiones que más diferenciaron a los grupos fueron la autoaceptación y el propósito en la vida.
El estudio también reveló que las personas de familias no nucleares, es decir, fuera del modelo tradicional, tenían mayor probabilidad de ubicarse en perfiles de funcionamiento moderado o bajo. Sin embargo, se advirtió que este resultado debe interpretarse con cautela, ya que en República Dominicana las formas familiares no nucleares son comunes y no deben considerarse automáticamente disfuncionales.
Implicaciones para la intervención
La investigación concluye que la funcionalidad familiar debe ser vista no solo como una puntuación global, sino como un conjunto de perfiles con necesidades diferenciadas. Esto puede guiar mejor las acciones de prevención y fortalecimiento familiar. El perfil bajo podría requerir intervenciones más intensivas, mientras que el moderado podría beneficiarse de estrategias preventivas.
El estudio evaluó la funcionalidad familiar mediante el Apegar Familiar, que mide dimensiones como adaptabilidad, participación y afecto, utilizando un enfoque estadístico llamado Análisis de Clases Latentes (LCA). Además, se evaluó el bienestar psicológico en una submuestra de 522 participantes, utilizando dimensiones del modelo de Ryff. El diseño del estudio fue transversal, lo que significa que los resultados muestran asociaciones entre variables sin establecer relaciones de causa y efecto.

