HELSINGBORG, SUECIA. – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este viernes con el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, para discutir el aumento del gasto en defensa de los países aliados y la crisis en el estrecho de Ormuz. El encuentro se realizó durante la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en Helsingborg, donde se abordaron los desafíos de seguridad que enfrenta la alianza militar.
Rubio destacó la necesidad de que todos los miembros de la OTAN cumplan con los compromisos de inversión militar y el fortalecimiento de capacidades defensivas, temas que serán centrales en la cumbre aliada programada para el 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. Esta reunión sigue a un acuerdo alcanzado en la cumbre anterior en La Haya, donde se decidió aumentar gradualmente el gasto militar hasta alcanzar el 5 % del Producto Interno Bruto (PIB) en un plazo de diez años.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, enfatizó que el objetivo inmediato es convertir esos compromisos en acciones concretas, que incluyan mayor inversión militar y apoyo a Ucrania en su conflicto con Rusia. Además, se busca incrementar la producción industrial de defensa en los países aliados.
En su conversación, Rubio y Fidan también abordaron la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el transporte de petróleo y gas. Estados Unidos ha expresado su preocupación por el posible bloqueo de esta vía por parte de Irán, lo que podría tener graves repercusiones económicas y energéticas a nivel global.
Rubio advirtió que Washington está considerando un posible “plan B” militar si Teherán se niega a reabrir el paso marítimo. Varios países han manifestado la necesidad de prepararse para actuar si Irán continúa amenazando la navegación internacional en la zona.
Aunque no ofreció detalles sobre una posible operación, Rubio indicó que podría haber participación de naciones de la OTAN en acciones para garantizar la seguridad marítima. Entre las iniciativas discutidas se encuentra una propuesta franco-británica para desplegar barcos cazaminas en la zona.
Sin embargo, Rubio reconoció que este mecanismo no resolvería la situación si Irán mantiene una postura de confrontación y se niega a colaborar con la comunidad internacional. La situación en Ormuz sigue generando preocupación en los mercados energéticos y entre las potencias occidentales, dado que por este corredor transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo.
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