La vacunación se reafirma como una herramienta clave para prevenir enfermedades en adultos mayores, quienes enfrentan un sistema inmune debilitado con la edad. Especialistas advierten sobre el resurgimiento de enfermedades prevenibles y la necesidad de combatir la desinformación que afecta la cobertura de vacunación en la población.
En América Latina, la inmunización evita aproximadamente 174,000 muertes infantiles anualmente, aunque aún existen brechas significativas en el acceso a las vacunas. Se estima que para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, lo que aumenta la vulnerabilidad a infecciones y hace que los refuerzos de vacunación sean esenciales a lo largo de la vida.
Importancia de la vacunación en adultos mayores
Durante un taller titulado «Más años, mejor vida: el poder de la vacunación», expertos de la región enfatizaron que las campañas de inmunización deben incluir no solo a niños, sino también a embarazadas, adultos y adultos mayores. Esto es crucial ante el aumento de enfermedades respiratorias como la influenza y el covid-19.
Rodrigo Sini, director de asuntos médicos para mercados emergentes de Pfizer, advirtió que brotes de enfermedades como el sarampión están resurgiendo debido a la falta de vacunación. También destacó que la región está lejos de alcanzar la cobertura vacunal necesaria.
La infectóloga María Gabriela Ábalos recordó que enfermedades como la polio y el sarampión han disminuido gracias a las vacunas, pero la cobertura global ha caído del 93 % en 2012 al 75 % en 2021. «Las vacunas salvaron millones de vidas, ahora hay que salvar la vacunación», afirmó.
El pediatra Renato Kfouri subrayó la importancia de vacunar a las embarazadas, ya que esto puede reducir hasta en un 80 % el riesgo de hospitalización en bebés menores de seis meses. Aseguró que la vacuna de RNA mensajero es segura para las mujeres embarazadas.
Desinformación y su impacto en la vacunación
Los expertos también hicieron un llamado a fortalecer la vacunación en adultos mayores debido al incremento de enfermedades respiratorias. El geriatra Robinson Cuadros destacó que el virus sincitial respiratorio ha sido subestimado en adultos y abogó por un enfoque en hábitos saludables y esquemas de vacunación actualizados.
La expansión de noticias falsas ha dificultado el mantenimiento de las coberturas de vacunación. Sini indicó que la desinformación se ha propagado rápidamente, especialmente tras la pandemia, y que es más fácil recibir información errónea que la correcta.
El pediatra Kfouri enfatizó que el reto actual no solo radica en desarrollar vacunas seguras, sino en lograr que la población comprenda su importancia. «La comunicación juega un papel clave frente a la desinformación», apuntó.
La infectóloga Rosanna Ritchmann advirtió sobre el impacto de las noticias falsas en la confianza pública, señalando que es difícil para la población discernir la verdad. Entre los mitos persistentes, mencionó la falsa relación entre vacunas y autismo, que no ha sido probada.
Finalmente, la doctora María Gabriela Ábalos destacó que las nuevas generaciones han crecido sin experimentar enfermedades graves gracias a las vacunas, lo que ha llevado a una falta de conciencia sobre su valor. «La desinformación puede propagarse más rápido que un virus y ser igual de peligrosa», concluyó Marcela Santos, directora de proyectos en America’s Health Foundation.

