Las fuerzas de seguridad españolas interceptaron la semana pasada en el océano Atlántico un barco que transportaba 30.2 toneladas de cocaína, el mayor alijo incautado hasta la fecha, con un valor superior a 812 millones de euros (958 millones de dólares). La embarcación, un mercante con bandera de Comores llamado Arconian, fue detenida al sur de las islas Canarias.
El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ordenó prisión provisional para los 23 detenidos en esta operación. Durante la intervención, también se incautaron tres fusiles, una pistola y diez cajas de munición sin abrir.
Detalles de la operación
El Arconian fue interceptado el 1 de mayo por un barco de la Guardia Civil española frente a las costas del Sáhara Occidental, tras haber partido de Sierra Leona con destino declarado a Libia. En el abordaje, se encontraron 17 tripulantes, pero también se descubrieron a seis personas ocultas en la proa, quienes portaban armas de fuego.
Durante la inspección de la nave, se halló una puerta de metal en la zona de popa que daba acceso a una galería larga, donde se encontraron bultos similares a los utilizados para el transporte de drogas. La investigación sugiere que la embarcación estaba destinada a trasladar grandes cantidades de cocaína a otras naves de alta velocidad para su introducción en la península Ibérica.
La operación se llevó a cabo gracias a un sistema de recepción y análisis de inteligencia contra el narcotráfico, en colaboración con la DEA (Drug Enforcement Administration) de Estados Unidos y la Unidad del Equipo de Inteligencia e Intervenciones de la Policía neerlandesa. Este esfuerzo conjunto ha permitido desmantelar una de las redes más grandes de tráfico de drogas en la región.

