El informe técnico que establece la línea base ambiental, hídrica, geológica, social y territorial de la Cordillera Septentrional fue entregado a la Procuraduría General de la República y enviado a instituciones como el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en relación con las evaluaciones sobre concesiones y solicitudes de exploración minera metálica en esa área del país.
El documento fue elaborado por la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Academia de Ciencias de la República Dominicana, con el objetivo de ofrecer un diagnóstico integral del estado actual del territorio antes de tomar decisiones que puedan alterar sus condiciones naturales.
Importancia del informe
La línea base constituye una «fotografía técnica» del territorio, que permite identificar los recursos existentes, los ecosistemas que necesitan protección, los riesgos ambientales, las comunidades que dependen de las fuentes de agua y las posibles consecuencias de intervenciones en áreas ambientalmente sensibles.
Una conclusión central del informe es que la Cordillera Septentrional no debe ser considerada un espacio disponible para actividades mineras sin una evaluación rigurosa de sus funciones estratégicas. El estudio la clasifica como una infraestructura natural esencial para la producción y regulación del agua, la estabilidad climática, el desarrollo agrícola, el turismo, la conservación de la biodiversidad, la protección del paisaje y la reducción de riesgos ante fenómenos naturales.
Áreas de influencia
Además, el documento señala que los expedientes mineros identificados como Cobre El Hoyazo II, Lluvia de Oro y Monte Hoyazo abarcan en total aproximadamente 14,431 hectáreas. Esta área de influencia incluye cabeceras de ríos, zonas de recarga hídrica, áreas agrícolas, comunidades y sistemas de abastecimiento de agua.
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