La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) solicitó este lunes acciones urgentes para poner fin a los bloqueos y protestas que afectan al país desde hace más de cinco semanas, advirtiendo que la economía nacional se aproxima a una situación crítica con consecuencias potencialmente devastadoras.
En un comunicado, la CEPB expresó su preocupación por la continuidad de las medidas de presión que mantienen paralizadas importantes vías de comunicación en varias regiones, lo que está agravando rápidamente la crisis económica. La organización indicó que cada jornada de bloqueos incrementa los daños sobre la actividad productiva y comercial, acercando a Bolivia a un escenario de emergencia económica de gran magnitud.
Impacto en el sector privado
Los empresarios cuestionaron la falta de disposición al diálogo por parte de los sectores que impulsan las protestas, así como la limitada capacidad de respuesta de las autoridades para encontrar una solución al conflicto. Según la CEPB, la prolongación de la crisis está afectando derechos fundamentales de millones de ciudadanos y debilitando la estabilidad social y democrática del país.
El sector privado advirtió que numerosas empresas, especialmente pequeñas y medianas, enfrentan serias dificultades para mantenerse operativas debido a los efectos combinados de la desaceleración económica y los bloqueos que interrumpen el transporte de mercancías e insumos. Las consecuencias económicas, según la organización, no desaparecerán inmediatamente cuando concluyan las protestas, sino que podrían extenderse durante meses o incluso años, afectando el empleo y la inversión.
La Cámara Nacional de Industrias estimó que las pérdidas acumuladas durante los primeros 32 días de conflicto ya superan los 1.920 millones de dólares. Las movilizaciones comenzaron a principios de mayo con demandas de distintos sectores sociales, pero evolucionaron hasta exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La región más afectada por los bloqueos es el departamento de La Paz, donde se han reportado problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal. En las últimas semanas, las protestas se han extendido a otras regiones del país.
Los intentos del Gobierno de habilitar corredores humanitarios para garantizar el paso de suministros básicos han derivado en enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes. Hasta el momento, los grupos movilizados mantienen su exigencia de que el presidente abandone el cargo como condición para poner fin a las protestas.

