El empresario Miguel Paulino denunció este martes la presunta ocupación irregular y el desorden que afecta un terreno de su propiedad en Juan Dolio, San Pedro de Macorís, el cual adquirió por US$1.2 millones y tiene acceso directo a la playa.
Según Paulino, el acceso a la playa está obstaculizado por vendedores informales y “fisgones”, quienes ocupan parte del espacio con sillas, mesas y chaise longue. Esta situación dificulta el disfrute del entorno y afecta la imagen turística de la zona.
El empresario también mencionó que el desorden perjudica las operaciones del restaurante que funciona dentro de su propiedad. Aseguró que posee los títulos correspondientes del terreno y que muchos de sus clientes buscan un espacio con vista despejada hacia la playa.
Paulino destacó que la ocupación irregular ha generado una sensación de arrabalización en el área turística de Juan Dolio, afectando también a otros empresarios de la zona costera. Esta problemática ha llevado a un deterioro en la calidad del servicio que se ofrece a los visitantes.
Ante esta situación, hizo un llamado a la Armada Dominicana, la Alcaldía Municipal, el Ministerio de Turismo y Politur para que intervengan y establezcan controles que permitan recuperar el orden en la playa. La intervención de estas instituciones es crucial para restablecer la normalidad en la zona turística.

